¿Conocen este suceso?.

4

¿Conocen este suceso?…

“La historia de la estigmatizada cubana”:

En la Semana Santa de 1956 en Cuba, una muchacha de solo 19 años de edad, nombrada Irma Izquierdo, se convierte en la protagonista de un extraño suceso, que acapara la atención de la prensa nacional, latinoamericana y de otras partes del mundo.

La joven residente en el poblado de Güira de Melena, en las afueras de La Habana, comenzó a sufrir de estigmas con marcas de los clavos en los pies, y señales como latigazos en la espalda y los brazos; además de cruces y las letras INRI en los muslos.

Aseguraba ver a los santos desde muy niña, padecía de frecuentes ataques, y confesó sentir la presencia a su lado de la figura del Rey de los Judios y algunos días antes de la celebración de la fecha religiosa experimentó cambios inusuales.

Los facultativos que después estudiaron su caso, ya desde estos indicios se apreciaba en ella una idea obsesiva referente a la proximidad de la celebración religiosa y presentaba primero sudores sanguinolentos (que desde el punto de vista médico se llaman HEMATOHIDROSIS).

Perdió el apetito y casi no comía, sólo probaba algunos sorbos de vino con pedacitos de pan y un día pidió a los vecinos que le construyeran una gran cruz con troncos de árboles lo más similar posible a aquella donde clavaron al hijo de Dios.

Con ella en hombros Irma Izquierdo, caminó desde su pueblo natal hasta el Santuario de la Caridad del Cobre en el otro extremo de la isla cubriendo unos 900 kilómetros de recorrido, acompañada por una gran multitud de devotos y penitentes.

El periodista y economista Oscar Pino Santos, autor de varios reportajes durante el trayecto dijo que la estigmatizada era alegre, sociable, habladora, simpática y sin rasgos que reflejara la idea del origen extraterreno que se afirmaba tuvo su peregrinación.

Aquella mujer, que luego emigró a los Estados Unidos, aun manifiesta los mismo síntomas, y su caso estudiado por eminentes psicólogos y psiquiatras, fue objeto en 2010 de un documental por una televisora de gran audiencia en Miami.

Diversos católicos devotos han sufrido en sus cuerpos las heridas de la crucifixión de Jesús a lo largo de los últimos ocho siglos. Para los fieles se trata de milagros, para la ciencia es un asunto de la mente.

Entre ellos, San Francisco de Asís llevó las marcas durante el resto de su vida. Murió en octubre de 1226 y fue declarado santo dos años después.