La fuente de los Leones en la Plaza de San Francisco en La Habana Vieja.

1

La fuente de los Leones en la Plaza de San Francisco en La Habana Vieja. 🦁💦⛲😊

La plaza de San Francisco, espacio público trascendental de la otrora villa de San Cristóbal, fue sitio de trasiego comercial y reunión de las flotas, donde se ubicaron los muelles principales de la ciudad y los astilleros. Suntuosos edificios rodearon su espacio inmediatos a la construcción religiosa que le dio nombre. Hasta aquí llegó un primer ramal de la Zanja Real, primer acueducto de la villa desde 1592, para esto se ubicó una fuente en su espacio desde el siglo XVI, que derramaba el preciado líquido para los buques y la población, esta primitiva fuente fue una simple pila, rodeada de un plato y desprovista de decoración.

Durante el período de gobierno del Capitán General Miguel de Tacón (1836-1838) se colocó en la plaza la Fuente de los Leones, obsequiada a La Habana y mandada a construir por el Intendente de Hacienda Claudio Martínez de Pinillos, Conde de Villanueva. Cabe decir que por entonces, el gobernador y distinguidos personajes de la nobleza colonial, pusieron todo su empeño en mejorar el entorno de la ciudad, embelleciéndola con estatuas y fuetes.

Esta Fuente de los Leones, obra del artista italiano Guiseppe Gagini, que la modeló en mármol blanco, es la que ha llegado a nuestros días y que aparece en la mayoría de los grabados de la plaza, hoy desprovista de la reja que la protegía.

La base de la Fuente de los Leones es de forma octagonal con tres niveles que llegan a la taza, también formada por ocho lados, en el centro se levantan cuatro pedestales que soportan cuatro pequeños leones de risada cabellera que echan por su boca un chorro de agua. En el centro se alza otra columna de metro y medio de altura que sostiene una pequeña taza y de su centro brota un pequeño chorro de agua.

En 1844 se trasladó desde aquí a la glorieta que se encontraba a la salida de la Puerta de Monserrate, en la Alameda de Extramuros o Isabel II, hoy Paseo del Prado, allí permaneció hasta 1902. Después de estar situada durante largos años en diferentes parques y paseos regresó a su lugar de origen en 1963, gracias a la labor desplegada por la Comisión Nacional de Monumentos.

Los continuos trabajos de limpieza y mantenimiento, han permitido a la fuente conservar su vida útil, admirada por todos los que recorren la plaza, destaca en su hermosura imprimiéndole a este espacio elegancia sin par. Los trabajos de pavimentación efectuados en este sitio en los años ’90, resaltan su ubicación, con los caminos trazados en medio del adoquinado para llegar hasta la fuente.