El músico cubano que inventó un nuevo ritmo, conquistó París ¡ HOY DÍA COMPLETA

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El músico cubano que inventó un nuevo ritmo, conquistó París ¡ HOY DÍA COMPLETAMENTE OLVIDADO !

Por. Henry Puente.

En mi larga lucha contra la desmemoria me he acostumbrado a fenómenos de olvido que dejan a uno con la boca abierta, pero en este caso no existe la excusa de un siglo o dos de distancia temporal, sé que muchos jóvenes de hoy no habían nacido cuando La Habana bailaba desenfrenadamente al ritmo del Mozambique, pero sus padres, contemporáneos míos, quizás no lo bailaron porque tal vez preferían como yo los Beatles, Luisa María Güell, Elena Burke, Rosita Fornés u otros géneros internacionales, no obstante, sí tuvieron que verlo, y muchísimo, en la televisión y escucharlo constantemente en la radio, entonces ¿Cómo es posible que apenas transcurridas unas décadas tantos cubanos no recuerden a Pello el Afokán ?

Pedro Izquierdo nació en La Habana, en 1933. Primo de Mongo Santamaría, célebre jazzista, Pello entró en la música a través de su familia, su primer trabajo parece haber sido como compositor de jingles comerciales, luego trabajó como percusionista de variedades en el show “Senseribó” de Tropicana, en ese show colocó cinco tumbadoras y diecinueve bailarinas.

Corría el año 1959 y ya comenzaba a sonar el nombre de Pello el Afrokán, poco después, ofreció sus servicios como maestro de percusión. Pello creó su primer conjunto en años en los que Cuba aún se encuentra bajo la influencia de la música norteamericana, en esa misma época comienza un cambio general al nivel de todo el planeta y surge un fuerte movimiento de reivindicación de las culturas tradicionales, pero también en esos años el despertar de una nueva mentalidad, que comienza con el nacimiento del movimiento hippie, pone sobre el tapete en Occidente nuevos géneros, compositores e intérpretes que en unos años dominan el panorama musical internacional, Cuba concede gran importancia a la recuperación de sus raíces africanas, pero al mismo tiempo la juventud, siempre expansiva y ávida de lo nuevo, quiere bailar las nuevas modas musicales, es un momento difícil, de fuertes enfrentamientos en el terreno de la cultura, que se hacen más visibles en el sector de la música porque el baile es una práctica de grandes masas, y en la isla queda prohibido el Rock junto al jazz, casi toda la música extranjera y todo lo que provenga de Los Estados Unidos.

Aprovechando esté arbitrario contexto, en 1963, Pello crea su ritmo, al que tituló Mozambique, palabra que, por acostumbrados que estemos a ver en las clases de geografía de la escuela, es no solo el nombre de un país, sino el de una región de riquísima cultura como hay muchas en África, y de esa tierra fueron traídos por los negreros a nuestras costas gran cantidad de esclavos que llegaron con sus tradiciones, sus ritmos, sus instrumentos y su peculiar modo religioso. En julio de ese año Pello tocó por primera vez su nueva música en el programa televisivo ” Ritmos de Juventud”, un año más tarde había enriquecido su creación con ritmos y pasos del Pa-ca, el Dengue y la cancionística.

Al llegar 1965 Pello y su conjunto de músicos y bailarinas fogosas que hacían menearse hasta a los muertos, viajaron con el Music Hall de Cuba y se presentaron en el Olimpia de París, donde obtuvieron un éxito arrollador, y continuaron gira por los llamados países socialistas, hoy inexistentes. En 1979 se presentaron en el Carnegie Hall de los Estados Unidos y en Japón. Estrellas como Eddie Palmieri y Carlos Santana incluyeron en sus repertorios el inolvidable número María Caracoles, con su ritmo trepidante y pegajoso, en La Habana se bailaba Mozambique en las fiestas, en los cabarets, los carnavales, y hasta en los cumpleaños de niños en el Zoológico. ¡Los niños bailaban Mozambique! Aquello fue un verdadero fenómeno musical, surgido en un contexto sonoro que en nada le colaboraba una verdadera aventura cultural a contracorriente, pero con un triunfo rotundo que nada hubiera hecho predecir que sería tan pronto borrado de la memoria de los cubanos.

Asegura el musicólogo Rafael Lam en su magnífico libro “Los reyes de la salsa”, que Pello fue uno de los precursores de la timba, en 1990, en el Salón Rojo del Capri organizó una peña de orquestas salseras donde presentaba al público algunos de los intérpretes y grupos que se iniciaban por aquella fecha. Todavía queda memoria de aquella carroza del Ministerio de la Construcción que desfiló en los carnavales habaneros con Pello y sus afrokanes encima, y aquellas rumberas despampanantes, y media capital arrollando detrás y bailando Mozambique como una horda de poseídos.

Pello, tras una larga etapa de un imperdonable olvidó y decidía de la cultura cubana por valorar el pasado, que han sufrido muchas personalidades de la música en Cuba, murió en 2000 y su final estuvo sumido en la oscuridad, algún evento solo conocido por las gentes del gremio pareció haberle amargado el alma, y en sus últimos años, aunque daba clases a estudiantes extranjeros se negaba a dar entrevistas y no quería conceder información, por cierto, muy valiosa sin duda proviniendo de un músico como él, quien además de ser grande era uno de los poseedores de los secretos de la música afrocubana de tradición.
Sus descendientes han intentado revitalizar el Mozambique, pero aunque existen músicos, hermosas bailarinas y mucha voluntad, creo que alguna música con ciertas características tiene su momento, y fijo por demás, otros ritmos africanos se han impuesto en otras partes del mundo que poseen importantes disqueras y mercados de la música, entre los que Cuba no se inscribe precisamente ni de lejos.El tiempo, además de la mala memoria, parece haber disuelto las huellas del Mozambique y de su creador, y hoy solo los especialistas recuerdan su aporte.

La historia de Cuba está llena de esos hundimientos de la Gloria que nadie puede explicarse de un modo satisfactorio, aunque consuela pensar que ese fenómeno sucede en todas partes. Cabe a las nuevas generaciones rescatar lo mas valioso del ayer, pero si ni siquiera son capaces de conocer la historia de su pasado, ¿cómo podrán hacerlo? Semejante labor de recuperación sigue estando en manos de los que insistimos en recordar nuestra historia, sin ningún tipo de barrera o absurdas limitaciones ideologícas, sea quién sea y esté o habite en cualquier país de Mundo. Resulta imposible ignorar, te gusté o no, que el Mozambique, creado por Pello el Afrocán, indiscutiblemente, ocupa un lugar en la historia de la nación cubana….