El 9 de agosto de 1896, Máximo Gómez pidió a los más de 300 soldados que lo acom

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El 9 de agosto de 1896, Máximo Gómez pidió a los más de 300 soldados que lo acompañaban que recogieran una piedra del camino y la depositaran en el lugar exacto donde había caído Martí, para formar una pirámide rústica. Este es considerado el primer homenaje al Apóstol después de muerto.
A finales del siglo XIX, la emigración cubana de Cayo Hueso colocó en la fachada de la Casa Natal una tarja conmemorativa que aún se encuentra allí.
En el Parque Central habanero, se encuentra la primera escultura de José Martí que se colocó en un sitio público.
Mediante encuesta promovida por el periódico El Fígaro, en abril de 1899, se había preguntado a personalidades de la época qué cubano insigne debía ocupar el sitio en que antes estuviera la estatua de la reina Isabel II, retirada en ese año de su pedestal.Después la encuesta se amplió a la población en general, y por mayoría fue elegido José Martí.
Los fondos para realizar el proyecto se reunieron por la Asociación del Monumento a Martí, constituida en 1900. El costo del monumento se valoró en 4 500 dólares, lo que incluía traer hasta La Habana la escultura encargada a José Vilalta de Saavedra, destacado escultor cubano residente en Italia. Quien contribuyó con sus ahorros a los mencionados costos.
Construida en mármol de Carrara, la estatua fue develada el 24 de febrero de 1905, en acto encabezado por el Generalísimo Máximo Gómez y el presidente Tomás Estrada Palma, con Salvador Cisneros Betancourt, Marqués de Santa Lucía, político cubano, que llegó a ser presidente de la República de Cuba en Armas de 1873 a 1875. Leonor Pérez, Carmen Zayas Bazán y Amelia Martí, madre, viuda y hermana de Martí respectivamente; y Juana Varona, hermana del general Bernabé Varona Borrero, conocido como Bembeta, quien en el pedestal del monumento colocó un clavo de oro con la inscripción “La hermana de Bembeta”.