La levadura Fleischmann en Cuba.

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La levadura Fleischmann en Cuba. En San Antonio de Los Baños.

La primera oficina en Cuba de la levadura Fleischmann fue establecida en 1898, durante la ocupación norteamericana, en el hotel Savoy, en el Vedado, de La Habana, por Mr. Robinson (quien negociaba en nombre de la Fleischmann YeastCompany de Estados Unidos, cuya firma fue fundada en el año 1878).

En 1928, se inauguró la primera fábrica de levadura Fleischmann en el extranjero. Esta fábrica se construyó en el pueblo de San Antonio de los Baños a un costo de casi 1 000 000 de pesos (una suma considerable para la época). Simultáneamente a la fábrica inauguró la compañía un edificio propio para instalar sus oficinas generales en la calle Carlos III No. 1108, en La Habana.

La experiencia obtenida en Cuba marcó la pauta para que la que la Standard Brands fuera expansionándose gradualmente en toda la América Latina, con el resultado de que, en 1958, operara en todo el continente y contara con más de diez fábricas propias en los mismos. Cuba, por consiguiente, fue la primera piedra para la Compañía en su desarrollo comercial e industrial y en esa expansión Mr. Eliasjugó un papel muy importante.

La fábrica de San Antonio de los Baños en Cuba producía y vendía, además de la Levadura Fleischmann, otros productos como los famosos Postres Royal (Gelatina Royal, Pudines Royal y Flan Royal), habiendo contribuido grandemente no sólo al desenvolvimiento industrial v comercial de nuestro país, sino también al progreso y desarrollo de las industrias de la panadería, galletería y dulcería en general.

También fue la compañía un factor importantísimo en la Industria azucarera: la fabricación de mieles invertidas fue un descubrimiento originado en Cuba y desarrollado por la misma en 1935 y convirtió en una realidad el que los ingenios azucareros pudiesen invertir sus mieles con “Levadura Invertasa Fleischmann” en vez de con ácido sulfúrico, que usaban anteriormente con graves perjuicios; no sólo en lo relativo a los daños ocasionados a la maquinaria de los propios ingenios, sino por lo peligroso que resultaba el ácido sulfúrico para los obreros que tenían que manipularlo, habiendo causado numerosos accidentes y muertes.

La levadura Fleischmann cubría la Isla en su distribución a través de sus sucursales que surtían regularmente, por lo menos dos veces a la semana, con este producto de fácil descomposición, a unos 490 pueblos, lo cual constituía una red de distribución inigualable, por lo que sacaba fácil ventaja a todos sus competidores.

El servicio de distribución de la levadura Fleischmann en Cuba se hizo famoso, pues, a pesar de dos guerras mundiales, ciclones, interrupción e inundaciones, nunca de surtir el producto a sus clientes en toda la Isla.