Proyecto del Palacio Presidencial en Cuba.

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Proyecto del Palacio Presidencial en Cuba.

Situado entre el Morro y La Cabaña, el nuevo Palacio Presidencial de Las Palmas se convertiría en un elemento arquitectónico esencial de la rada habanera. Por otro lado, sus muros de contención escalonados hacia el canal de la bahía, ligarían la moderna construcción con las vetustas fortalezas.

Entre los lujos que se proyectaron para esta nunca construida casa de los mandatarios cubanos se contaban cuatro jardines, incluyendo uno frente al puerto. Además, contaría con un embarcadero privado en la bahía y una plaza cívica anexa. De esta forma se comunicaría con los edificios ministeriales que se levantarían en sus alrededores.

En primer lugar, la idea consistía en levantar un nuevo centro gubernamental que se convirtiera en el eje del desarrollo de las tierras al este de la bahía. Estas últimas habían multiplicado con creces su valor con el negocio del túnel. Luego, entre El Morro y La Cabaña, se levantarían también un grupo de Ministerios, grandes plazas cívicas, un parque marítimo y un acuario. Asimismo, se construiría un museo de oceanografía e inmensos jardines.

El nuevo centro gubernamental sería el enlace entre la ciudad antigua del otro lado de la bahía de La Habana y los nuevos repartos al este del túnel. De igual manera, fomentaría el movimiento de la población capitalina hacia esta nueva zona urbana.

El proyecto fue elaborado en el año 1958 por el arquitecto cubano Romañach, junto a Gabriela Menéndez, Mercedes Díaz y el arquitecto catalán Josep Lluis Sert. Formaba parte del Plan Piloto de La Habana de 1956, que guiaría el crecimiento continuo y armonioso de la urbe durante la década siguiente. Además del nuevo palacio, se desarrollarían avenidas amplias para la circulación de vehículos. Así se facilitaría el tráfico automotor hacia el centro de La Habana. Los nuevos desarrollos inmobiliarios se establecerían al este de la Bahía.

Sin embargo, tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959, el proyecto quedó en el olvido. Finalmente, se perdió todo el plan de crecimiento y desarrollo de la ciudad que se había concebido para los terrenos al este de la bahía de La Habana.