La noches habaneras antes del 1959 !!!!!! En La Habana había cerca de 400 cines

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La noches habaneras antes del 1959 !!!!!!

En La Habana había cerca de 400 cines, cifra con la que no contaban París o Nueva York. El América, Radiocentro, Fausto, Payret, Rodi, Atlantic o el Teatro Blanquita (actual teatro Karl Marx) eran los más conocidos, éste último con más de 6 mil 600 butacas.

En los jardines de las cervecerías La Polar y La Tropical, en la barriada de Puentes Grandes, eran habituales sesiones bailables de varias horas de duración. En los Centros Gallego, Asturiano, Deportivo La Estrella o en el Club Candado se realizaban sesiones musicales privadas.

La industria discográfica era muy poderosa. Discuba, Gema, Kubaney, Meca, Montilla, Neptuno, Panart, Puchito, RCA-Víctor, Sonotone y Velvet graban principalmente los artistas cubanos. Algunos lo hacían también en disqueras de Nueva York, como la Sonora Mantancera, Celia Cruz o Vicentico Valdés.

Las victrolas fueron esenciales para la difusión de nuevos ritmos y artistas, convirtiéndose en un recurso básico para el desarrollo de la industria discográfica nacional. En 1956 había más de 10 mil victrolas en toda la isla instaladas en bares, bodegones, barrios, comercios y locales habilitados en los grandes centros azucareros y rurales. En las vitrolas situadas junto a night clubs y bares, el bolero es la música más escuchada. Creo que habia una victrola en cada esquina. Por cierto, siempre oía decir a todos en casa: victrola. Después escuché: vitrola. Especialistas afirman que se trata de un error, porque la palabra procedía de R.C.A. Víctor. En El pequeño Larousse ilustrado del 2004, aparece: Vitrola: En América, gramófono. Es un ejemplo de cómo la lengua varía según el uso, hasta el mal uso. Al final se corrigió el nombre: «Primero se utilizó para reproducir los discos de la Víctor, luego los de otras firmas, pero siguió llamándose victrola». En otros países se le llama indistintamente rocola, vellonera, gramola, etc.

Publicaciones como Bohemia, Carteles, Confidencial y Show, reflejaban toda la actualidad artística y musical desarrollada en aquellos tiempos, informaciones que también tenían cabida en los 58 periódicos diarios o las 126 revistas de información general semanalmente editadas. Debe recordarse también la numerosa prensa en idioma inglés.

En fin que La Habana era un multifacético abanico de lugares de entretenimiento y diversión, y no hemos hablado de los bares, clubes, cabarés y la vida licenciosa.

Expertos en la vida cultural habanera, en 1958 afirman que existían casi mil 200 bares o locales nocturnos musicales; 250 clubes sociales con actividad musical; 50 orquestas que habitualmente tocaban; 100 tiendas de discos y 150 comercios donde se podían adquirir instrumentos musicales. Aparte de los grandes cabares, como el Tropicana, Montmartre, Sans Souci, Salón Rojo del Capri y Parisién del Hotel Nacional, muchos clubes eran famosos como el Sherezade, Pico Blanco del Hotel San John`s, Atelier, Imágenes y El Gato Tuerto pasan a ser los clubes más visitados.

También había otros de gran aceptación, como el Palermo Club, Alloy, Pensylvania, Sierra, La Campana, Night and Day, Las Vegas, Panchín, Rumba Palace, Bolero Bar, Topeka, La Rue 19, Habana-Madrid Night Club, Habana 1900, La Red o el Alí Bar.

Alí Bar, bien alejado de la Habana, tenía una característica; en él actuaba Benny Moré, uno de los más grandes artistas de la música cubana y universal, acompañado por artistas de la talla de Fernando Álvarez, Celeste Mendoza, Orlando Vallejo, y otros de renombre.

No extraña usted esas noches de rumba en La Habana, cuénteme anécdotas de su paso por algún lugar nocturno de La Habana de Ayer!!!!
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