> La Calle Egido parte desde la Calle Lamparilla, cercana a la Avenida del Puer

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<< La Calle Egido fué una de las más importantes de La Habana >>

La Calle Egido parte desde la Calle Lamparilla, cercana a la Avenida del Puerto y llega hasta la plazoleta de la Calle Desamparados, frente a los muelles y a un costado de la Estación Terminal de Ferrocarriles. Como prolongación de la Calle Monserrate, ambas calles conforman la Avenida de Bélgica.

El nombre de la calle se debe a que allí comenzaban los ejidos( terrenos comunales a las afueras de una población que se destina a servicios comunes, como pastos de ganado) de la ciudad, bordeando la muralla.

La Habana, durante los siglos XVII y XVIII, estaba rodeada por muros cuyas puertas cerraban al anochecer.

En 1863 se comenzó a demoler las murallas de La Habana, pues ya no servían para la defensa de la ciudad y sólo entorpecían su expansión. La población había rebasado los muros y se extendía hacia nuevos terrenos urbanizables. Los inversionistas adquirieron los ejidos ya que allí podían construir con libertad, lo que no era posible en la ciudad amurallada.

En 1812 se construyó la nueva Estación Terminal de Ferrocarriles y la Calle Egido se convirtió en una importante avenida comercial. A lo largo de la vía se erigieron palacetes, hoteles y locales comerciales, donde los viajeros que llegaban por tren se hospedaban y hacían sus compras. Así, los hoteles San Carlos, Camagüey, Las Villas y el Boston, llegaron a ser importantes alojamientos. Hoy en día ninguno de ellos sobrevive.

Dos famosos restaurantes de La Habana se encuentran en Egido: El Baturro, cuya especialidad es la comida española y algunos platos de la cocina cubana tradicional y el Puerto de Sagua, especialista en paellas marineras, pescados y mariscos, pero estos locales no tienen el brillo que lucieron en su mejor época.