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La brillante cantante cubana que es considerada como la mejor intérprete, por siempre, de la música de

Por. Henry Puente.
(Reseña dedicada al amigo Pedro Herrera Lopetegui, gran admirador de la artista)

Esta exquisita intérprete hoy poco mencionada, ya desaparecida, fue poseedora de una primorosa musicalidad, junto a una afinación perfecta, inclusive, por muchos valorada como poseedora de un oído absoluto, condición que pocos cantantes, podríamos decir que casi ninguno, ostenta, nació el 2 de diciembre de 1930 en la ciudad de La Habana, iniciaría su vida artística en 1936, cuando aún muy pequeña, con solo cinco años de edad, cantaba y bailaba. De inició lo haría junto a su hermano Alfredo, quién también adolecente, ya era guitarrista en la Compañía Infantil de Roberto Rodríguez, la cual durante aquella época, se presentaba con regularidad en el Teatro Martí, en el que ambos actuaban con una gracia y simpatía que los hizo acreedores del favor del público en forma inmediata. En algunas ocasiones la niña prodigio era acompañada al piano por el ilustre Adolfo Guzmán.
Un poco más tarde todavía en pareja, durante 1938, se presentarían en la Corte Suprema del Arte haciendo dúo de guitarra y canto, con el que ganarían el Primer Premio de la competición. Todo eso conllevó que fueran contratados por las principales emisoras, como la RHC Cadena Azul, de Amado Trinidad, donde trabajaron junto a estrellas de gran categoría, como Pedro Vargas, Libertad Lamarque, Gonzalo Roig, Rafael Somavilla, Rodrigo Prats, Armando Romeu
Vicente González-Rubiera.
Posteriormente Marta se separa del dúo y convierte en solista, desarrollando una espectacular carrera, en Camagüey cantó acompañada por el combo de Jorge González Allué. Actuó en el cabaret Rombo, con Gilberto Noroña (Carioca), Amparito Valencia y el trío Los Villas.
Se presentó en el último programa “Te doy una Canción”, de la televisión cubana que contó, además, con jóvenes valores: Rogelio Cruz y Pedro Mena, en el que se hizo un amplio recorrido por la trova tradicional, el feeling y la nueva trova. En esté espacio, Marta aportó su profesionalismo, su personalidad y temperamento, el dominio de su voz capaz de atemperarse a cada tipo de canción.
Es imposible no recordar el disco que grabó junto a su íntimo amigo, el gran compositor y cantante Frank Domínguez en la década del 60, con obras de este autor y una composición de ella, la canción “Si piensas en mí”, esté genial trabajo contaría con la dirección musical de Adolfo Guzmán y Rafael Somavilla, asimismo, se presentó en innumerables programas de radio y televisión, y en muchos eventos musicales, del mismo modo, grabaría varios discos, además del antes mencionado.
Entre el 10 y el 14 de junio de 1970, participó con Tony Taño en el VI Festival Internacional de la Canción Popular Orfeo de Oro, efectuado en el teatro al aire libre de Slanchev Briag, organizado por el Comité para el Arte y la Cultura y el Comité para el Turismo del Consejo de Ministros de Bulgaria, El Orfeo de Oro era el más importante evento de la música popular en Bulgaria, en esté festival Bisser Kírov, cantante bien conocido en Cuba por haber participado en el Festival de la Canción de Varadero junto a la Orquesta Balkanton, obtuvo el primer lugar, al mismo tiempo, Marta Justiniani y Tony Taño grabaron, antes de partir de Bulgaria, dos discos para la firma Balkanton, y varias canciones para la Radio de ese país.
La gran Marta Justiniani siempre ha expresado sin reparos, que todo lo que canta le gusta, porque las composiciones de mi repertorio me hacen sentir intensamente lo que trato de hacer llegar al público.
Como ya se ha mencionado anteriormente, además de poseer una bella voz con un timbre particularmente suyo, canta con una afinación que debemos llamarla absoluta, dominando perfectamente la medida, por muchos nombrado, el compás, que es un producto convencional haciendo su interpretación colectiva, en cambio, el ritmo musical es libre, no puede escribirse, su interpretación es selectiva, ya que brota de la imprevisible facultad creadora del artista, ella saborea el ritmo y después lo matiza sabiamente con elementos expresivos de la agógica, estos elementos sólo tienen valor cuando lo usamos con mesura y logro estético, Marta poseía una clara visión de estos medios expresivos, de ahí deriva la realización más completa de su estética que dejo como herencia para las nuevas generaciones, las cuales debía aprender de ella al escuchar sus magistrales grabaciones.
Esta inolvidable e imprescindible de la música cubana, falleció el 3 de febrero del 2015, penosamente sin ser recordada ni prestigiada como merecía, a pesar de ello, su nombre y trayectoria siempre estarán presente, porque sin la menor duda, la inmensa Está dentro de la historia de la gran musica cubana…….