Julio Lobo, el último magnate multimillonario de Cuba.

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Julio Lobo, el último magnate multimillonario de Cuba.
Alrededor de la medianoche del 11 de octubre de 1960, Ernesto «Che» Guevara convocó a Julio Lobo a su oficina en el Banco Central en La Habana. Fueron 22 meses después de la toma del poder por Fidel Castro. Era el hombre de negocios más rico de Cuba, un capitalista declarado. En aquel momento el «Che» Guevara tenía apenas 32 años.

Guevara se inclinó hacia adelante en su silla, y le dijo a Lobo que había llegado el momento de tomar una decisión: La revolución era comunista y él, como capitalista, no podía permanecer. Lobo podía quedarse y formar parte de el cambio, o irse.

La fortuna de Julio Lobo era cerca de $200 millones. Entre sus activos se encontraban 14 fábricas de azúcar, más de 300.000 acres de tierra, un banco, una compañía de seguros y oficinas en La Habana, Nueva York, Londres, Madrid y Manila.

Julio Lobo, el dueño de una «dulce» fortuna

Guevara quería que Lobo dirigiera la recién nacionalizada industria azucarera cubana. El libro ‘El Rey Azucarero de La Habana: La Subida y la Caída de Julio Lobo’ por John Paul Rathbone cuenta la historia de cómo se llegó a ese momento y lo que después sucedió. El libro es en parte biografía y en parte la historia de la principal cosecha de Cuba en aquel tiempo – el azúcar.

Julio Lobo nació un año después de la Guerra de la Independencia contra España, en 1898, y abandonó Cuba en 1960. A la edad de 21 años, recién graduado de la universidad, Lobo negoció el acuerdo de azúcar más lucrativo en ese momento – el negocio tenia un valor de $6 millones – con la firma británica Tate and Lyle.

Cuba era el mayor exportador mundial de azúcar y controlaba cerca de la mitad del mercado mundial. El propio Lobo controlaba alrededor del 10 por ciento de la cosecha cubana. Este período siguió al golpe militar conocido como la Rebelión de los Sargentos, el 4 de septiembre de 1933, dirigido por el dictador Fulgencio Batista – en aquel entonces un sargento desconocido en el ejército.

La filosofía de Lobo era que la única manera de ganar dinero era hacerlo limpio, pero eso no lo mantuvo a salvo de un atentado. El 6 de agosto de 1946, Lobo compró el Caracas Sugar Mill, que se convertiría en su más grande inversion. Esa misma noche, le dispararon mientras conducía a su casa y casi perdió la vida.

Esa noche del 11 de octubre de 1960, en la oficina del Banco Central en La Habana, la respuesta de Julio Lobo a Guevara fue: «Soy un capitalista y tú eres comunista, y he sido capitalista toda mi vida».

El exilio

Esa noche Lobo tomó una decisión. Al día siguiente, se dirigió a su oficina para recoger documentos, pero todo había sido confiscado. Después de una breve interacción con un joven de uniforme verde sentado en su escritorio, Lobo salió de la oficina y más tarde ese mismo día voló a México y luego a Nueva York.

Dado que la mayor parte de la fortuna de Lobo se invirtió en la isla, tenía que empezar de nuevo. Por un tiempo, le fue bien. Pero su suerte no fue la misma, y lo perdió todo otra vez. Julio Lobo murió exiliado en España en 1983. Tenía 85 años.

FUENTE https://www.todocuba.org/la-historia-del-ultimo-magnate-multi-millonario-cuba/