Este 13 de junio se cumplen 111 años de la muerte de Fermín Valdés Domínguez en

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Este 13 de junio se cumplen 111 años de la muerte de Fermín Valdés Domínguez en La Habana, ciudad donde naciera el 10 de julio de 1853.

Desde joven, Fermín tuvo amistad con José Martí, con quien compartió el sueño de una patria libre del despotismo colonial.

Con solo 16 años cumplió seis meses de prisión, en la que coincidió con Martí, con quien ya había estado vinculado en proyectos como la edición de El Diablo Cojuelo, donde el Apóstol publicó su famoso poema Abdala.

La prisión de ambos estuvo vinculada con la carta dirigida a Carlos de Castro, ocupada en la vivienda de los hermanos Eusebio y Fermín Valdés Domínguez, por la que Eusebio resultó deportado, Fermín condenado a seis meses de arresto y Martí a seis años de presidio con trabajo forzado.

Posteriormente, Fermín estuvo vinculado a los sucesos relacionados con el caso de los estudiantes de Medicina fusilados en noviembre de 1871. Se salvó del pelotón de fusilamiento, pero fue condenado a seis años de privación de libertad con trabajo forzado, aunque al poco tiempo fue indultado y desterrado a España.

En 1884 viajó a Estados Unidos para colaborar con Martí en sus labores proindependentistas. Se afirma que en el exilio abrazó las ideas socialistas.

Se incorporó a la guerra el 24 de julio de 1895 y fue designado Jefe de Sanidad del Cuarto Cuerpo de Ejército de Las Villas por su condición de médico.

Fue representante a la Asamblea Constituyente de Jimaguayú, celebrada en septiembre de 1895, donde resultó elegido subsecretario de Relaciones Exteriores del gobierno de la República en Armas.

El 19 de noviembre de 1895 fue nombrado Jefe de Sanidad del primer Cuerpo de Ejército de Oriente.

Desde enero de 1896 y hasta el 7 de mayo de ese año ocupó interinamente el cargo de secretario de Relaciones Exteriores, sin abandonar sus responsabilidades como Jefe del área de Sanidad, cargo al que renunció el 13 de julio de 1896, incorporándose al Cuartel General del General en Jefe del Ejército Libertador, Máximo Gómez, de quien fue su jefe de despacho.

El 23 de diciembre de 1896 fue ascendido a coronel del Ejército Libertador.

Fue uno de los participantes de la Asamblea Constituyente de La Yaya y un acérrimo opositor de la corriente anexionista que ganó fuerza durante la segunda intervención militar norteamericana.

No ocupó cargos públicos durante la República democrática.

Las cartas que le dirigió Martí

En la abundante correspondencia de José Martí, la primera carta registrada del Apóstol a Fermín está fechada el 18 de abril de 1894. La última fue escrita en Montecristi, el 18 de marzo de 1895, a escasos días del desembarco por Playitas de Cajobabo.

Quien las lea conocerá la angustia de Martí por desatar la guerra contra el colonialismo español, su apego a la discreción, su peregrinar por ciudades estadounidenses y del continente sumando empeños y compromisos para con la patria y, sobre todo, su constante elogio a las virtudes de Valdés Domínguez y a su labor patriótica. Para él tuvo estas palabras extraordinariamente hermosas escritas el 18 de abril de 1894: “Es misteriosa y bella tu presencia, y tu fuego de hermano, ahora que culmina en mi vida la capacidad de ser útil. La razón no triunfa sin la poesía, tú eres mi poesía”.

Y en esa misma carta alertaba a Fermín sobre sus ideas socialistas: “Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras: el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, y el de la soberbia y rabia disimuladas de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo, empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados”.

Autor de un texto imprescindible sobre la guerra de 1895

Según el historiador Francisco Pérez Guzmán, hay tres textos fundamentales para tener un cabal conocimiento de la “Guerra Necesaria”. Ellos son Memorias de la guerra, de Enrique Loynaz del Castillo, Mi diario de la guerra, de Bernabé Boza y Diario de soldado, de Fermín Valdés Domínguez.

Francisco Pérez Guzmán afirmó que la obra de Valdés Domínguez fue concebida “en días de plomo y machete (…) con el objetivo histórico muy nítido de brindar a la posteridad sus criterios y copiar documentaciones valiosas para ofrecer a la historia escrita elementos que desenmascararían ─según el decir del propio Fermín─ a falsos héroes, oportunistas y lucradores con la guerra martiana”.

Las consideraciones con respecto a esta obra ─de acuerdo con el historiador antes mencionado─ están divididas entre el elogio y el vituperio. Mientras unos censuran la posición de francotirador asumida por Valdés Domínguez, su apasionamiento y errores, otros la consideran una pieza magistral, sobre todo como reflejo de la frustración política que vivió su autor y vívido testimonio de lo ocurrido.

Pero lo que ha resultado un desacierto para sus detractores no lo ha sido para los investigadores, porque es precisamente la multiplicidad de las fuentes y no su carencia lo que permite una comprensión y una escritura lo más objetivamente posible de la historia, y a ello contribuye el texto de Fermín Valdés Domínguez.

Hay héroes de nuestras guerras de independencia cuyos aspectos negativos resultan inabordables por los medios oficialistas cubanos. Pareciera que son dioses impecables y no hombres con luces y sombras. Fermín Valdés Domínguez, comprometido únicamente con la causa y la memoria de Martí, se desentendió de ese falso culto. Quizás por eso su Diario de soldado resulte un libro raro, muy difícil de obtener, incluso para los historiadores oficialistas.

Fuentes consultadas:

Diccionario Enciclopédico de Historia Militar de Cuba (Ediciones Verde Olivo, La Habana, 2004).

Prólogo del libro Memorias de la guerra del General Enrique Loynaz del Castillo, escrito por Francisco Pérez Guzmán (Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1989).

Cesto de llamas. Biografía de José Martí (Luis Toledo Sande, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1996).

José Martí. Epistolario. Tomos IV y V. (Centro de Estudios Martianos, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1993).

FUENTE https://www.cubanet.org/opiniones/fermin-valdes-dominguez-marti-elogio-de-la-amistad/