En “MARÍA ANTONIA” una mujer valiente extraordinaria y fatal.

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En “MARÍA ANTONIA” una mujer valiente extraordinaria y fatal…..

Con:
Alexis Valdés
Roberto perdomo
Micheline Calvert
Daisy Granados
Tito Junco
Lili Rentería
José Antonio Rodríguez
Elena Huerta

Por. Henry Puente.

Es una película sobre una mujer sensual, de buen ver, dura, violenta, que se rodea del ambiente del marginalismo en la Habana de los años cincuenta, en una Cuba extremadamente pobre, interpretada en forma más que magistral, por una actriz fuera de serie Alina Rodríguez.
Su pasión desatada por un boxeador, Alexis Valdés, grandioso en su papel, bien parecido y muy mujeriego, quién su frase más sublime es decir, “me metí en esta mierda por salir de la mierda” refiriéndose al boxeo, la llevará a la tal Maria Antonia a cumplir un destino trágico, del que no la apartará el encuentro con el verdadero amor, ni las prácticas y creencias de la santería, religión afrocubana, que rige su vida y que se aferra a ella de una manera despiadada.
Muchos piensan que los cubanos somos felices siempre, que nos conformamos con poco, que el clima nos ayuda a soportar las miserias y que nuestro jocoso carácter también, pero no resulta cierto, es una total mentira, somos iguales que los demás, con sus ratos, buenos, malos y peores, como cualquier ciudadano del Mundo.
La historia de María Antonia conlleva ser muy triste, despiadada, una mezcla entre amor, odio, venganza, celos y muerte.
Para una generación como la mía, que sólo creyó conocer de bares y cantinas de boleros, rumbas y mujeres malas, a través de la nostalgia trasnochada de nuestros abuelos, resulta casi insoportable la tentación de hacernos considerar a “María Antonia” una mera curiosidad del pasado, nada más falso, una total mentira, ya que “María Antonia” pesé a que ubica la trama en la década del cincuenta, tiene la virtud de aproximarnos a una parte de nuestra realidad actual (el marginalismo presente en todos lados) con una eficacia que ya quisieran algunos filmes cubanos más reciente, provistos de un realismo acartonado de sospechosa utilidad, lo susodicho, desde luego, habría de que deducirlo más allá de ese osado final, en realidad, tengo la lastimosa impresión de que el propio director subestimó la capacidad de sugerencias por miedo a decir la verdad, lo más sugerente a nuestra actual realidad resulta, mostrarnos a su heroína descendiendo de un moderno auto, sugiriendo la actual prostitución en la isla, asimismo, también hace numerosas alusiones a buena parte de nuestros defectos contemporáneos y de siempre, el machismo extremo, la falsa independencia femenina, las pasiones límites, el sucio oportunismo, pero justo en ese buscar de lo más controvertido del ser humano, en esa aparente iconoclasia, que desde un prisma dogmático o estrecho, se entiende con claridad como un ataque velado a nuestros resquebrajados valores, no obstante, es positivo, ya que crítica con dureza un fragmento de nuestra realidad, lamentablemente pasada por alto con la intención de que no sea vista.
Quiero decir que, a partir de allí, hay que rastrear el principal crédito que, a mi juicio, consigue la película: el nivel de sutilezas alcanzado en la exposición de la historia, la riqueza de lecturas encerradas en la trama. Habría que comenzar preguntándonos, ante todo, quién es María Antonia y cuántas así existen en la Cuba de hoy. En un sentido estrictamente primario, el personaje podría ser una variación moderna de tantas mujeres fatales, pasionales, dominadas por el destino, que han definido de una manera bastante clara, esa estética concebida a base de boleros, pugnas amorosas y una subcultura finalmente, que fuera y sigue siendo, para algunos el “pan nuestro de cada día”.
Pero María Antonia, desde luego, es mucho más que la simple historia de otra mujer pasional (como convenientemente ha venido asegurando la publicidad, tal vez recordando el rabioso apego del cubano a todo lo que huela a drama). Debajo del triángulo amoroso, de las riñas en los bares o de la lujuria en el lecho, está lo convincente de una atmósfera y la credibilidad en la descripción de las acciones. Es una de las veinte películas cubanas que más me han impresionado en todos los tiempos, ya que parece realizada al día de hoy…..

PD: Sinopsis: Corren los años cincuenta o el 2021, resulta igual. En una casa de los suburbios de la Habana irrumpe Maria Antonia con Madrina pidiendo ayuda a los dioses. Su inconformidad con la vida, el carácter rebelde y su amor propio lo han llevado a cometer un acto irreversible. María Antonia, a la que ya no sorprende el bajo mundo, reniega entregarse a su diosa protectora y se condena, sólo le queda la muerte…

1989: Festival de La Habana. “Mejor película”
1990: Premios Goya. “Nominada al mejor film”