Dentro de la música de antaño hay diversos casos de canciones, cuya autoría es

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Dentro de la música de antaño hay diversos casos de canciones, cuya autoría es reclamada por diferentes compositores, alegando plagios.

Algunos de esos casos han llegado incluso a los tribunales. Un caso interesante ocurrió por los años 50’s y al que se le buscó una “amistosa* salida fue el que enfrentó al compositor cubano Ernesto Lecuona con el mexicano Luis Arcaraz, famoso también por temas como “Prisionero del mar”, “Sombra verde” y “Por ella”.

El conflicto vino por “Sortilegio”, canción compuesta por Arcaraz en 1935, tema que era muy parecido a otro que Lecuona había registrado con el nombre “Siempre en mi corazón”, justo en los Estados Unidos. Como ya comentamos anteriormente, la canción tuvo tanto éxito en Norteamérica que se produjo la película “Always In My Heart”, que protagonizó Gregory Peck, quien seleccionó personalmente el tema.

Amigos en común de los dos compositores salieron al paso para que esto no llegara a tribunales y que nadie saliera perjudicado, así que convocaron a los dos compositores a una comida para resolver de forma racional el conflicto.

En un momento Luís Arcaraz dice: “Tu canción Ernesto, fue registrada recientemente y la mía ya lleva varios años”, a lo que Ernesto Lecuona, respondió , “estás en un error Luís, mi canción la hice desde 1927, nada más que la tenía guardada y se la di a la producción de la película y es inédita,” a lo que Arcaraz dijo, “¿Tienes pruebas de eso?” a lo que contestó Lecuona “sí, mi partitura“, Arcaraz rió y dijo que eso no era prueba de nada y que lo iba a demandar, Lecuona, dijo que él era el que lo iba a demandar,pero afortunadamente la disputa no llegó a los tribunales por la intervención de los amigos recíprocos, incluyendo al mismo actor Gregory Peck.

La resolución “amistosa” de esa disputa fue la siguiente: todo el dinero que “Sortilegio / Siempre en mi corazón / Always In My Heart” produjera en Ibero América, quedaría en manos de Alcaraz, mientras que lo recaudado en el resto del mundo sería propiedad de Lecuona.

En este caso, es mi opinión, que el maestro Lecuona, un músico tan prolífico, autor de temas como la Malagueña y de diversas opereta y zarzuelas haya tenido que apelar a un plagio para hacer un tema.