Curiosidades del jabón Candado.

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Curiosidades del jabón Candado…..

En Cuba se recuerda mucho al jabón Candado. No es para menos, era un jabón que regalaba casas; un día te ponías de suerte y ¡pum!, se acababan los problemas del techo. Todavía las confortables viviendas que regalaba la compañía productora muestran en sus fachadas el logo de la empresa con su “Villa Jabón Candado”; lo que ha permitido que para muchos , fue el mejor jabón de lavar de la República, esto sigue vivo en la mente de la gente que lo conocieron .

Y es que los Crusellas, que se pasaron 85 años en el giro de la producción de jabón, eran muy hábiles para los buenos negocios. Basta mencionar como ejemplo que en 1929 se asociaron con el gigante norteamericano Colgate – Palmolive, para producir esas marcas bajo licencia y convertirse en la mayor fábrica de jabón del país. Vendían además los Crusellas, pasta dental y jabón de tocador Colgate y tenían fuertes intereses en la industria que producía los detergentes Fab y Rápido. Su gran fábrica se encontraba ubicada en la Calzada de Buenos Aires, en La Habana, y daba empleo a 850 trabajadores.

Sus pareos publicitarios como “Buen lavado y buen fregado con menos gastos se obtienen sólo con jabón candado” eran muy populares entre los cubanos que siempre han preferido aquello de “bueno, bonito y barato”. Pero si un hecho demuestra que los Crusellas no tenían igual en convertir hasta los negocios más prosaicos en buena publicidad fue lo que sucedió cuando Estados Unidos y Cuba entraron en guerra con Alemania en 1941.

Resulta que, como hemos mencionado anteriormente, la Colgate – Palmolive estaba asociada con los Crusellas (o los Crusellas con la Colgate – Palmolive, porque en realidad la mayoría de las acciones eran de los norteamericanos); de ahí que la empresa se sumara con entusiasmo a lo que se conoce como “esfuerzo de guerra”. Así, toda la glicerina que quedaba tras el proceso de fabricación del jabón era embarcada con rumbo a los Estados Unidos para ser empleada en la fabricación de nitroglicerina, cordita y dinamita.

Lo curioso del caso es que los Crusellas, conocedores de la psiquis popular del cubano, empezaron a explotar ese hecho – que en la concreta no era más que un negocio – en su favor. Candado se volvió el más patriótico de los jabones y comenzó a incluir en su publicidad anuncios como este:

“Jabón Candado: El primero en la paz – El primero en la guerra.

Durante más de 79 años hemos fabricado nuestro jabón Candado. Con ello hemos ayudado a hacer de Cuba una de las naciones más limpias de la Tierra… Vendiendo más jabón que nadie, estamos ayudando al Tío Sam a hacer una limpieza aún más importante, la limpieza de los enemigos de la democracia.”