LA PLAZA CURIOSA.En Cárdenas, Ciudad Bandera además de sus primicias hay un luga

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LA PLAZA CURIOSA.
En Cárdenas, Ciudad Bandera además de sus primicias hay un lugar curioso y sui generis en Cuba: la Plaza Malakoff.
Ya solo el nombre es una interrogante. Se despejará adelante.
Ocupando casi toda la manzana de 80 por 70 metros se alza en el casco patrimonial de la ciudad con toda su magnificencia e historia. Inaugurada el 24 de marzo de 1859, siete años antes que por Real Orden de Isabel II se le otorgara el título de Ciudad a la entonces Villa, uno de los 12 otorgados por los reyes en la Isla. Primera estructura en Cuba hecha de hierro fundido y vidriado, una planta en cruz de brazos iguales y 8 escalinatas de 23 pasos para acceder a las casillas de los altos. En su momento se consideró el mejor y más vistoso mercado de Cuba, después del reconstruido Mercado de Tacón o Plaza del Vapor en la capital.
Durante poco más de 100 años ofrecía todo cuanto se necesitara para las mesas familiares y con baratos precios. Una abigarrada suerte de pequeños puestos dejaban apenas el espacio suficiente para caminar entre ellos. Varias fondas y puestos de fiambres, guarapos y cafés completaban el cuadro. Y lo principal la fonda del famoso arroz frito y sopa seca que hacía las delicias del visitante local y foráneo. En los altos las carnicerías colgaban los cuartos de res. Pollerías y pescaderías completaban el piso alto.
Pero la distinción de La Plaza era su centro circular de 20 metros de diámetro con las quincallas y la cúpula de hierro y vitrales elevada a 15 metros. Rematada con una bola de metal liviano de metro y medio de diámetro. A la forma de esta cúpula es que debe su nombre, primero bautizada por boca popular y luego oficial.
Malakoff es el nombre de un suburbio de Sebastopol y una batalla que se libró allí durante la Guerra de Crimea el 7 de septiembre de 1855. Victoria francesa. En su honor una pequeña ciudad de Francia lleva su nombre. Pero la euforia de esta victoria y como franceses al fin dio lugar a la moda Malakoff. Esto es, las mujeres comenzaron a usar unas armazones que desde la cintura hacia el piso ensanchaban las faldas y las 5 ó 6 enaguas que se ponían. Fotos. Al principio eran de crin de caballo tejida y se llamaba crinolina, luego sustituidas por finas láminas de acero.
Quizás sin proponérselo los ingenieros hicieron un diseño Malakoff y Malakoff se quedó. Cosas muy francesas, pero más aún, cubanas. Y quedaron cosas en el teclado, el moderno tintero, sin escribir.
Fernando Sierra sin copyright.