La Palma Real.

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La Palma Real. Reina de los campos de Cuba. ūüĆī‚ėÄ ūüá®ūüáļ

Hermosa y esbelta, fresca, sencilla, firme y accesible, se erige la Palma Real en los campos de Cuba. Durante siglos ha acompa√Īado a los habitantes de esa isla, en especial a los campesinos, modelando el paisaje y proporcion√°ndoles toda clase de materias primas para su sobrevivencia.

Durante las guerras de independencia contra el colonialismo espa√Īol sirvi√≥ como planta medicinal, referencia topogr√°fica, atalaya y basti√≥n defensivo natural, elementos que definitivamente la llevaron a convertirse en el √Ārbol Nacional de Cuba, presente en el Escudo de la Naci√≥n. Y por si fuera poco, es un √°rbol sagrado para las religiones populares de origen cat√≥lico y africano.

La palma reina en los campos de Cuba. Aparece en casi todo el territorio antillano de manera solitaria o formando grupos que se llaman palmares. Es oriunda de la Mayor de la Antillas y puede medir hasta cincuenta pies de altura. Su tronco alargado, cilíndrico y robusto, de color blanquecino a grisáceo, se eleva hasta llegar a los penachos de hojas verdes que pueden alcanzar los ocho metros y cuando se secan se les llama guano. En los límites del tronco y las hojas brotan ramilletes de florecillas blancas que se convierten en capullos ramificados de palmiche, su fruto redondeado y rojo.

Los campesinos cubanos, ¬ęguajiros¬Ľ, aprovechan todas sus partes. La madera y la base de las hojas, llamada ¬ęyagua¬Ľ, se utilizan para construir casas y otras edificaciones r√ļsticas, que generalmente se cobijan con techo de guano. El palmiche, por su parte, est√° reconocido como uno de los mejores alimentos para los cerdos. Sus ra√≠ces son medicinales.

En el Escudo

Exist√≠an razones m√°s que suficientes para que la Palma Real fuera considerada √Ārbol Nacional y engrosara, desde mucho antes, el Escudo Nacional de Cuba. Desde el siglo XIX se ubica en el cuartel inferior izquierdo, como parte de un impresionante paisaje rural cubano, acompa√Īada de monta√Īas redentoras. Definitivamente, asumi√≥ as√≠ el papel de s√≠mbolo de resistencia, de fortaleza indoblegable sin renunciar a su belleza inherente.

A partir de entonces se concibi√≥ intr√≠nseca a la noci√≥n de cuban√≠a, pues resulta necesario resaltar que es el √ļnico componente de la flora y la fauna que integra el Escudo Nacional de Cuba. Quiz√°s est√© considerada como la √ļnica entidad que vivir√° para siempre.

Para todas las religiones provenientes de √Āfrica, generalmente sincretizadas con los santos cat√≥licos, tiene significaciones de importancia vital. Para los congos o seguidores de la ¬ęRegla de Mayombe¬Ľ o ¬ęPalo Monte¬Ľ, se conoce como Diba, Lala, M√°bba y Dunkende, seg√ļn un estudio muy interesante que publicaron recientemente los investigadores Julio Mart√≠nez y Marco Antonio V√°zquez.

En el texto explican que cuando a una palma la impacta un rayo, los creyentes van hasta all√≠ en busca de la ‚Äúpiedra de rayo‚ÄĚ para montar las ngangas, que son recipientes donde se combinan elementos que dan la fuerza, el esp√≠ritu y alcance al practicante. Dicen que en ese √°rbol reside el dios Nsasi y junto a √©l se realizan ceremonias de iniciaci√≥n, se ponen ofrendas y se curan enfermos, pues posee una conexi√≥n m√≠stica con los hombres. Sus partes tambi√©n son muy codiciadas para la fabricaci√≥n de objetos m√°gico ‚Äď religiosos con gran poder y cualidades exorcistas.

En la religi√≥n yoruba, conocida como ¬ęRegla de Ocha¬Ľ o ¬ęSanter√≠a¬Ľ, asume los nombres de ll√© Chang√≥ Oriss√°, Iggi Opw√© y Alabi. Es la casa del orisha Chang√≥, amo del fuego, el trueno, la guerra y los tambores, sincretizado con Santa B√°rbara de Bitinia. Desde su c√ļspide Chang√≥ vigila y protege a sus hijos, por lo que es parte imprescindible para los rituales de los guerreros e igualmente para concebir objetos m√°gicos.

Para los carabal√≠es, creadores de la secta religiosa ¬ęAbaku√°¬Ľ o ¬ę√Ď√°√Īigos¬Ľ, exhibe el nombre de Ukano Mambre. De acuerdo con la tradici√≥n, precisamente a los pies de ese √°rbol se organiz√≥ por primera vez la secta exclusiva para hombres, por lo que encarna un fuerte simbolismo dotado de potencia sagrada.

Para los católicos

Herederos del catolicismo tradicional, los cubanos a√ļn conservan creencias y pr√°cticas aportadas por los espa√Īoles, llegadas directamente desde el pa√≠s ib√©rico. Durante el Domingo de Ramos que inicia la Semana Santa, los fieles salen en procesi√≥n enarbolando las hojas de palma y despu√©s las llevan a casa como reliquia.

Unos días antes de la fecha los sacerdotes encargan a los desmochadores, humildes profesionales que escalan las palmas generalmente para obtener los racimos de palmiche, que les surtan de cogollos, las hojas tiernas antes de abrir. El guano se consagra con oraciones y se rocía con agua bendita para entregar a las personas. También con él se adornan las iglesias y los altares. Igualmente, se quema en los templos un día antes del Miércoles de Ceniza para marcar la cruz en la frente, como símbolo de penitencia y arrepentimiento durante la Cuaresma.

En los hogares, por su parte, se colocan detr√°s de la puerta principal en forma de farolitos o cruces para asegurar protecci√≥n, suerte y recuperaci√≥n de la salud. Tambi√©n se utiliza para santiguar ni√Īos, embarazadas y enfermos. Otros queman el guano bendito en las tormentas para alejar los rayos y escapar de las desgracias.

Para muchas de las religiones que se practican en Cuba, la imagen de la Palma Real comunica el cielo y la tierra, o es puerta hacia otros espacios místicos. Representa una columna universal, eje sólido y sostén del mundo. Transmite la idea de la virilidad, el fuego, la pasión, las alturas y, junto a la ceiba, conforma un sistema binario de masculinidad y femineidad que marca la fertilidad cósmica en la conciencia religiosa de todo un pueblo, que probablemente no sería igual sin sus palmares.

La Palma Real en las artes cubanas
Palma Real, simbolo de los campos de Cuba

Su car√°cter cercano, utilitario, simb√≥lico y sagrado, ha permitido que la Palma Real sea uno de los elementos m√°s recurrentes en la pintura cubana, en la literatura, la poes√≠a y hasta en la m√ļsica. El trovador Sindo Garay escribi√≥ e interpret√≥ la canci√≥n ‚ÄúEl hurac√°n y la palma‚ÄĚ, despu√©s de un terrible cicl√≥n en 1926. Pero hay una palma; que Dios solamente; le dijo al cubano; cultiva su honor. Que erguida y valiente; con blanco capullo; que sirve de espada; doblada hacia el suelo; besando la tierra; bati√≥ el hurac√°n.

Por: Onlinetours.