La curiosa historia del diamante del Capitolio de La Habana. El precioso diamant

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La curiosa historia del diamante del Capitolio de La Habana. El precioso diamante del Capitolio de La Habana es una piedra vinculada a varias historias de misterio. Primeramente, su origen se debe a la realeza rusa, pues perteneció a la corona del último zar, Nicolás II. Al tomar el poder los bolcheviques en la Revolución Rusa, el zar fue obligado a abdicar. Su familia fue desposeída de las riquezas y entre las muchas joyas confiscadas estaba la corona, la cual despojaron de sus diamantes.

Uno de estos diamantes, de 25 quilates, pasó a manos de un joyero turco llamado Issac Estefano. Este señor lo introdujo en Cuba junto a otras piezas. Por situaciones adversas se vio en la necesidad de venderlo en un precio inferior a su valor.

El diamante del zar Nicolás II se coloca en el Salón de los Pasos Perdidos

En el año 1929 la joya fue instalada en el Salón de los Pasos Perdidos del Capitolio de La Habana. Su ubicación marca el punto cero de donde parte la Carretera Central que recorre toda la Isla, proyecto también impulsado durante la presidencia de Machado.

Sin embargo, a pesar de las vueltas del destino que había tenido esta piedra, en el año 1946 ocurrió el mayor misterio: desapareció sin dejar rastro. Fue hurtada y devuelta un año después en un sobre sin remitente.

El misterioso sobre apareció, nada más y nada menos que, en la mesa del despacho de Ramón Grau San Martín, quien fuera presidente de la República de Cuba hasta 1948.

Fue devuelto a su lugar original en el corazón del Capitolio y allí permaneció hasta 1973, que fue sustituido por una réplica, pues el gobierno cubano sospechaba la posibilidad de que pudiera volver a desaparecer.

¿Qué fue lo que vi en el Capitolio, un diamante o su copia?

El diamante original, que otrora perteneciera a la corona del zar Nicolás II, se conserva en el Banco Central de Cuba, aunque desde 1973 ningún medio de prensa ni persona lo ha vuelto a ver.

Según la Revista Sputnik, en noviembre del 2017 la fábrica rusa de diamantes de Smolensk entregó a Cuba una nueva piedra preciosa a petición del Instituto Bering-Bellingshausen para las Américas.

Este nuevo diamante es una muestra de la amistad cubano-rusa. Se denomina 'El Fiel' y ocupa el lugar del anterior, en el suelo del Salón de los Pasos Perdidos del Capitolio de La Habana.

La cúpula del Capitolio Nacional de Cuba brillará más que las bellas cúpulas de la Iglesia Ortodoxa habanera, pero el mayor tesoro seguirá latiendo tras un cristal, en un hoyo, en el corazón del viejo edificio. El otro diamante, el verdadero, el del zar, quizás ya nunca más volvamos a verlo.



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