Jorge González Allué, más Camagüeyano que los tinajones… Amigos del grupo, h

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Jorge González Allué, más Camagüeyano que los tinajones…

Amigos del grupo, hoy es uno de esos días en que siento nostalgia de Cuba, de Camagüey y de mi barrio. Nací y me crié en la Vigía, acostumbramos a decir orgullosos los que vivimos en esa zona de la ciudad. Un barrio hermoso, donde cada tarde los vecinos sentados en viejos balances o sillones toman la brisa hasta ver ocultarse el sol.
Viejas casonas cargadas de historias, cuyos primeros moradores en número significativo emigraron de la Isla en las segunda mitad del pasado siglo.

Desde niño siempre me llamó poderosamente la atención uno de mis vecinos, un señor que tocaba el piano en un viejo estudio con ventana a la calle, situado en el trayecto que recorría cada día hasta mi escuela. Un día supe su nombre, Jorge González Allué, pues le rindieron un homenaje en mi propia escuela y el Sr. tocó al piano su composición más conocida, Amorosa Guajira.

El tiempo pasó, pero quedó en mi el interés por conocer de cerca a mi vecino más musical y con el ímpetu de la juventud me presenté un día en su casa.
El anciano me recibió en su vieja casona de la Avenida de los Mártires y conversamos como dos amigos de toda la vida. El viejo piano aún estaba en la sala, el mismo que años atrás yo escuchaba. En las paredes muchas fotos de artistas cubanos y reconocimientos recibidos a lo largo de su prolongada carrera. Me habló con orgullo de su carrera, de su madre y de su ciudad, decía sentirse más Camagüeyano que los tinajones. Antes de la despedida me obsequió una foto con una sencilla dedicatoria. Me parece que debo compartirla con ustedes como un testimonio de mi vecino más musical, que siempre se sintió mas Camagüeyano que los tinajones.

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