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Hola amig@s 🙋‍♂️aquí les regalo la maravillosa historia de quien considero forma parte de nuestra cultura, nuestra historia y nuestra identidad 🇨🇺 👇

EL TEATRO PAYRET😍
La lucha por nuestra Independencia y la contienda bélica que desde 1868 mantuvo a Cuba en estado de guerra durante más de diez años, señala un período de paralización en el brillante florecimiento artístico de nuestro país pero, no obstante, durante ese período se construyeron en la Habana dos nuevos teatros: el Payret y el Albisu.

El teatro “Payret” fue inaugurado en 1877 y en su escenario han tenido lugar las más diversas manifestaciones artísticas y eventos de gran importancia, tanto cubanos como extranjeros: Obras dramáticas, líricas, vernáculas, óperas, operetas, sainetes, zarzuelas , conciertos, presentaciones de ballet, revistas, circos, conferencias, discursos, festivales e incluso actividades deportivas como boxeo y lucha libre.

El edificio comenzó a construirse en 1876. Su propietario era el catalán Joaquín Payret, quien adquirió del Estado los terrenos en la ya famosa esquina de la Alameda de Isabel II (hoy Paseo del Prado) y San José. En su construcción se utilizaron piedras de las antiguas murallas que protegían nuestra capital, pero siendo fundamentalmente de cantería con algunas de las paredes internas de ladrillos. Sus techos de madera y planchas de zinc, sostenidos por una armazón de acero belga, la primera de este tipo que se colocó en La Habana.

Ni las inclemencias del tiempo, pues en dos ocasiones un huracán casi echa por tierra la mitad de la obra construida, ni siquiera el hecho de que en la noche de apertura se incendiara una de las tuberías de gas que alumbraba el coliseo, impidieron que el catalán abandonara su empeño. El teatro comenzó con gran éxito su actividad y Joaquín Payret amasó en menos de diez años la fortuna de medio millón de pesos.

Inaugura el 21 de enero de 1877, abriendo sus puertas al público con el nombre de “Teatro Payret”. Esa noche se presentó el “Coro de la Caridad”, integrado por cuarenta damas de la sociedad habanera y el notable músico y crítico Serafín Ramírez, quien ejecutó al piano obras de su repertorio. Dos días después, con la presentación de la ópera “La Favorita”, de Gaetano Donizetti, comenzó la vida verdaderamente teatral de este coliseo.

Solo un año después le llamarían “Teatro de la Paz”, motivado por la firma del Pacto de Zanjón que puso fin a la Guerra de los Diez Años. Los más habituales le llamaban “Coliseo Rojo”, por ser el color predominante de su decoración.

En 1882 otro temporal ocasionó la obstrucción de las cañerías de desagüe y la acumulación de agua hizo que se desplomara una pared maestra, provocando que se hundieran los pisos superiores. Hubo tres fallecidos, entre los que encontraba Enrique Sagastizábal, copropietario del inmueble. Muy afectada su economía, Joaquín Payret es incapaz de pagar las contribuciones al Estado, por lo que la Hacienda Española le hunde en la miseria.

En 1884 el Estado se incauta de los terrenos, que seis años después son subastados y adquiridos por el Dr. Anastasio Saaverio y Barbales. A su muerte lo heredan sus hijos.

Cuba en Europa, Año 2, Num. 23-24, Marzo de 1911
“…Ha fallecido en la Habana el doctor Anastasio Saaverio, quien, por su llaneza de carácter se había conquistado numerosas simpatías en aquella ciudad…
Era un médico homeópata de gran reputación. En la época colonial desempeñó la alcaldía de la Habana; entonces adquirió por compra el teatro de Payret, en el que introdujo grandes reformas…”

Continúan durante este período un variado grupo de actividades entre las que se encontraba el boxeo. En el libro, “El arte de los puños: historia del boxeo en Cuba” publicado en 1922 por Bernardino San Martin y Vicente Cubillas, encuentro:

“…John Budinich, que era un buen maestro de boxeo, quiso atravesar los umbrales del profesionalismo, presentándose a contender en público. Su primer fracaso lo sufrió en una pelea que celebró con un welter weight americano llamado Jack Ryan. Este debut de 8 rounds, fue celebrado en el escenario del Teatro "Payret" en Agosto de 1912, y el Ryan hizo de Budinich lo que quiso.

También durante la Primera Guerra Mundial, muchos visitantes “prominentes” nos visitaron evitando con ello el riesgo de peligro o dificultad en las travesías marítimas, al no tener que pasar cerca de los submarinos, ni de las minas explosivas. Entre ellas, Anna Pavlowa, que actuará en el “Payret”.

Cuba en Europa, Año 6, Num. 116-117, Abril de 1915
“…Esto solamente se debe a la guerra, sin la cual muchos personajes prominentes que nos han visitado hubieran ido a Paris, a Londres, a San Sebastián, a Roma. . .
El mismo peligro y dificultad en las travesías marítimas les ha hecho a muchos venir a la Habana… La magnífica Compañía coreográfica de la más genial bailarina del mundo, Anna Pavlowa. Por qué, sino por la guerra, la hemos podido ver actuar en el teatro Payret…”

Por si las catástrofes anteriores no hubieran sido suficientes, el huracán de 1926 también arrasa con los techos del inmueble. Ese año asumirá su administración Charles Pemberton y Saaverio. Durante el período de gobierno del general Gerardo Machado, los sótanos del Payret sirvieron de cuartel de revolucionarios y arsenal de armas.

El teatro Payret , por los años 30, fue conocido como “La Catedral del Cine Español”. Recordemos que fue de los primeros teatros que proyectaron películas desde las primeras décadas del siglo. En 1935 sería arrendado por José Varcárcel, quien lo reinauguraría como Cine.

En 1942, lo adquiere “ Sucesión Falla Gutiérrez””, el más poderoso clan financiero-azucarero del país, por una considerable suma de dinero. Aunque el inmueble necesitaba una impostergable restauración, estaba considerado como uno de los mejores y más bellos de América y estimado como Monumento Nacional. No obstante fue demolido por el comerciante asturiano José Sixto.

En 1951 se inaugura el nuevo cine-teatro “Payret”, con la sala cinematográfica tal como la conocemos en la actualidad, de una arquitectura de severas líneas clásicas exteriores y un refinamiento moderno en su interior. La nueva inauguración, en septiembre de 1951, a cargo de Antonio Palacios, contó con la orquesta del maestro Rodrigo Prats. La película de estreno fue “Pequeñeces”, con Jorge Mistral, Aurora Bautista y Sara Montiel.

En el vestíbulo se encuentra la escultura “La Ilusión”, realizada por la artista Rita Longa. Bordeando el frente del escenario, se aprecian las nueve musas de las artes grecorromanas, también obras de misma artista…

Entre los muchos que han pasado por su tablado podemos destacar al director de orquesta Carlos Anckermann y Riera junto a otros célebres músicos, como Eliseo Grenet, Rodrigo Prats, Gonzalo Roig y Ernesto Lecuona. Personalidades de fama mundial, como Titta Ruffo, Esperanza Iris “ la Emperatriz de la Opereta”, Sarah Benhardt y la “Compañía de Ballet Ruso” de la genial bailarina Anna Pavlova. De los nacionales artistas de renombre como Rita Montaner, Armando Pico, Rosita Fornés, Gladys Puig, María Remolá, Ela Calvo, Candita Quintana, Blanquita Becerra, Arquímedes Pous o Sergio Acebal.