*GRAN AMIGA DE JOSÉ MARTÍ* La grabación de está soprano en la habanera “Tú” del

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*GRAN AMIGA DE JOSÉ MARTÍ*
La grabación de está soprano en la habanera “Tú” del compositor Eduardo Sánchez de Fuentes, realizada en 1898. Es la primera hecha profesionalmente a una cantante cubana….
¡ AQUÍ LES MUESTRO LA ANTIGUA GRABACIÓN !

Por. Henry Puente.

Chalía Herrera, nacida como Rosalía Gertrudis de la Concepción Díaz de Herrera y de Fonseca, el 17 de noviembre de 1864, en La Habana, tuvo la distinción de ser la primera artista musical cubana en ser grabada. Grabó, fuera de Cuba, números de la zarzuela Cádiz de 1898 en cilindros Bettini sin numerar. Gran parte de su carrera la pasó en Cuba, pero también cantó en Ciudad de México, Nueva York, Milán, Caracas, Madrid y Barcelona.
Chalía estudió canto con Angelo Massanet, luego se fue a Nueva York para perfeccionar sus habilidades en la Escuela de Ópera y Oratorio de Emilio Agramonte. Posteriormente estudió violín con Laureano Fuentes Matons en Santiago de Cuba. En 1895 apareció en el Weber Hall de Nueva York, actuando para recaudar fondos para la Guerra de Independencia de Cuba, asimismo, estando en París, estudió canto con el maestro Giovanni Shriglia y en Milán recibió clases del profesor Gellio Benvenuto Coronaro. Realizó su debut profesional en 1894 en el teatro Grand Opera House de Filadelfia, en el roll protagónico de la ópera Aída de Giussepe Verdi y ofreció también un recital de canciones cubanas. Ese mismo año debutó en Nueva York, también en el papel de Aída, con la compañía Hinrich, estrenó con gran éxito la ópera Claudia del compositor cubano Gellio Coronado, en el Teatro Lírico Internazionale de Milán, Italia en 1895.
Chalía Herrera junto a un grupo de artistas cubanos emigrados, entre los se encontraban Hubert de Blanck, Emilio Agramonte(antes mencionado), Emilio de Gorgoza y Ana Aguado, como ya se ha dicho, organizaban espectáculos artísticos con el fin de recaudar fondos para la lucha por la independencia de Cuba. Entre estos conciertos destacaron los celebrados en el Chikering Hall y el Weber Hall de Nueva York en noviembre de 1896.
Compartió escenario con relevantes cantantes líricos de la época como el tenor Michele Sigaldi, el barítono Torres Ovando y el bajo Mariani.
Realizó giras internacionales por países como México, Venezuela, España, Italia y los Estados Unidos. Actuó en los escenarios más renombrados de las principales capitales de estos países. Destacaron el Teatro Orrín de México (1899), el Teatro Principal de Milán (1901), el Metropolitan Opera House de Nueva York (1898), el Carnegie Hall de Nueva York (1915) y los principales teatros de Madrid y Barcelona. En Cuba realizó presentaciones en el teatro Sauto de la ciudad de Matanzas y los Teatros Payret, Politeama y Albisu de La Habana.
En su repertorio destacaron las óperas Aída y La Traviata (G. Verdi), Fausto (Gounod) La Boheme y Tosca (G. Puccini), selecciones de arias de las óperas Carmen (Bizet) y Cavallería Rusticana (P. Mascagni), Los Payasos (R. Leoncavallo), Fedora (Giordano), Navairraise (G. Masenet), también piezas de zarzuelas, canciones españolas y canciones cubanas. Es importante resaltar el estreno de dos óperas cubanas del compositor Hubert de Blanck, con temática independentista.
Fue contratada por largas temporadas por la Agenzia Lirica Internazionale de la ciudad de Milán, la Metropolitan Opera Company y la compañía de María Barrientos, entre otras.
Resulta muy notorio y famoso, que Chalía Herrera fue la primera intérprete cubana que dejó su voz en una grabación profesional. Fue para el sello Bettini en 1898, por lo que está considerada entre las primeras sopranos que dejaron registrada su voz en grabaciones fonográficas en el mundo.
Entre los años 1898 y 1912 grabó cerca de doscientas piezas para los sellos Bettini, RCA Victor, Zonophone, Monarch y Columbia. La mayor parte de las piezas registradas en grabaciones pertenecen al repertorio operístico universal, pero también se incluyen selecciones de zarzuelas, canciones españolas y canciones cubanas entre las que destacan la Habanera Tú de Eduardo Sánchez de Fuentes, probablemente la primera grabación de un músico cubano que se conserva y que Chalía Herrera grabó en 1898 y repitió en 1901.
También grabó dos guarachas de Marín Varona, Bajo un guayabo y Mulatica de mi vida, una clave y un bolero de Manuel Mauri (Las desventuras de Liborio y Lloraba un corazón), así como la criolla Guarina de Sindo Garay, La borinqueña del compositor puertorriqueño Félix Astol, quizá la primera grabación conocida de música popular de Puerto Rico y grabada en 1900.
Para 1940 fundaría la Sociedad Chalia Opera Company, que radicaría en su propio hogar.
A la edad de sesenta años desarrolló el proyecto de fundar en Nueva York la Spanich Opera House, con el fin de abrirle las puertas del arte lírico al habla hispana (empresa que fracasó por razones económicas). Esta experiencia Chalía la había realizado previamente creando en México su propia compañía, con la que se presentó en Puerto Rico, Ecuador y Venezuela.
Aunque poco renocida considerando todo lo que hizo, se le confirió la orden “Carlos Manuel de Céspedes”, la más alta distinción oficial en la época, por su contribución a la gesta independentista.
A inicios de 1900 recibió en el Teatro Albisu de La Habana, un homenaje al que asistió Máximo Gómez. Su compromiso fue mencionado por José Martí, con quien sostuvo amistad, en varias de sus crónicas.
El Liceo Artístico y Literario del Teatro Sauto de Matanzas la declaró “Socia de Mérito”.
El 16 de noviembre de 1948, a punto de cumplir los 85 años de edad y sumida en la pobreza, falleció en La Habana Chalía Herrera, la pionera de la discografía cubana y una de las más grandes cantantes líricas de nuestra historia y del Mundo…..