El Faro Roncali, el último lugar de Cuba donde se pone el sol Construido a med

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El Faro Roncali, el último lugar de Cuba donde se pone el sol 😎

Construido a mediados del siglo XIX, el faro Roncali continúa siendo una ayuda fundamental para las embarcaciones que navegan por la peligrosas aguas del extremo más occidental de la Isla. Aquí te contamos su historia.

Con casi 170 años desde su construcción, el faro Roncali en el extremo más occidental de Cuba, se yergue orgulloso y lozano como el primer día. Llegar hasta él es todo un símbolo y aún hoy muchos se aventuran en largas y agotadoras excursiones por el sólo placer de decir “yo estuve en el faro Roncali, el último lugar de Cuba donde se pone el sol”.

Desde su altura de 30 metros, el faro – que ha soportado la furia de los elementos por más de siglo y medio – continúa enviando sus señales luminosas para que sirvan de guía a los buques que surcan los mares cercanos a Guanahacabibes.

A pesar de ser uno de los faros más antiguos de Cuba entre los que se encuentra en funcionamiento, el faro Roncali es uno de los que más impresionan por su excelente estado de conservación.

La obra comenzó a gestarse en 1843, cuando la Junta de Fomento elevó un expediente en la que recomendaba la construcción de la farola para que apoyara la navegación en el extremo más occidental de Cuba, testigo mudo de innumerables naufragios. Cuenta la historia que un grupo de especialistas encabezado por el teniente coronel José Pérez Malo, inició la construcción de la farola en la segunda mitad del siglo XIX, entre 1847 y 1850, sinembargo, no sería hasta 1848 que el capitán general Federico Roncali decidió apoyar su construcción.

España envío a la inhóspita península los hombres y recursos necesarios para la construcción del faro. La mayoría de los peones fueron negros esclavos que se les contrataron a los dueños en dependencia de las habilidades y experiencias que poseía cada uno en labores de albañilería. Las autoridades españolas enviaron también un pequeño número de culíes chinos como forma de castigo ante su rebeldía.

Casi dos años demoraron los constructores en construir la farola y comenzaron a levantar también la casa del torrero para inaugurar el conjunto el 15 de septiembre de 1850.

No es hasta la década del 70 del pasado siglo que se ejecutó una carretera y toda una comunidad destinada a las familias carboneras de Los Cayuelos. Pero recientemente fue oficialmente inauguada una vía de 63,3 kilómetros con todas las condiciones que permite acceso al Cabo de San Antonio. Toda esa región deviene uno de los más atractivos destinos turísticos de la Perla de las Antillas, con paisajes de singular belleza, respaldados por la biodiversidad vegetal de la Península de Guanacahabibes, distinguida por la UNESCO en 1987, como Reserva Mundial de la Biosfera. Posee una vista privilegiada desde la torre del Faro Roncali, ultimo sitio de la isla desde donde se divisa el infinito juntándose con el cielo y el sol en su caída en el mar y desapareciendo con la oscuridad de la noche.

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