Una mujer bellísima, fuera de serie, pero lo más importante que Dios le regalo

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Una mujer bellísima, fuera de serie, pero lo más importante que Dios le regalo “Ser una excelente persona y gran amiga, de las mejores que he conocido”, por tanto, significa un enorme privilegio contar con su virtuosa amistad……
*Entrevista realizada por:

En el programa “Entré tú y yo” *

Por. Henry Puente.

La primerísima actriz confiesa, que sin dudas, su belleza la ayudó durante el transitar artístico, pero no fue determinante en mí vida, en este difícil sendero de la actuación, sin talento no se consigue nada, por suerte, creo que Dios, también me asistió en eso.
Siendo una artista cubana muy reconocida en el medio audiovidual teatro, cine, radio, televisión, con una inmensa trayectoria que ya cuenta con más de cinco décadas de vida artística, desde mucho convertida en una primerísima actriz, presentadora, declamadora y cantante, siempre he considerado que esto último, debió explotarlo más, debido a su preciosa y cálida voz, pero desafortunadamente el ser actriz le robó mucho tiempo, y al final no lo hizo, aunque soy testigo y doy fe que canta maravillosamente bien, del mismo modo, conlleva cierto, que siempre ha sobresalido como una actriz llena de belleza y simpatía, la cuál se distingue por su espectacular sonrisa, que desde niña posee, además, de su encanto, junto a enormes condiciones naturales para las artes escénicas.
Durante el transcurso de su vida ha demostrado día tras día, que la amistad para ella lo es todo, concediéndole un lugar especial a ese valioso sentimiento, cree ciegamente en ella, tiene muy buenos amigos que adora como a su propia familia, sin ellos no sabría reír, siempre argumenta, que sus amigos son su vida.
Cuenta que desde muy niña se disfrazaba y actuaba en su casa de Luyano, tanto fue así, que faltándole poco para cumplir los 15 años, su madre la matriculó en la escuela de actuación, desde sus inicios sus profesores se percataron de sus grandes condiciones para la actuación, más tarde, pasaría a la Academia Popular de Arte y rápidamente estuvo lista para actuar como profesional. Aún siendo muy joven, decidió ponerse a vender bo­nos, arrasó en su intentó y fue coronada por el propio presidente de la república como reina de belleza en Lu­yanó, a pesar que su modestia, no le permite hablar mucho sobre ello y siempre argumenta, que solo fue “Reina de la Reforma Agraria” por vender innumerables papeletas, explicación que resulta muy divertida, porque de hecho, sin su despampanante belleza, de seguro no hubiese vendido ni una. Luego, su parecido con la bellísima Oda­lys Fuentes, quién más que una amiga, se convirtió en su hermana gemela de por vida, le abrió las puertas de la televisión, debutando con el pie derecho con cuantioso éxito, en la primera telenovela que exhibió la televisión cubana sobre la novela “Cecilia Valdés” del autor Cirilo Villaverde, como la hermana de Leonardo Gamboa. Su carrera como profesional fue vertiginosa en todos los aspectos, pues exactamente a los 6 meses de concluir “Cecilia” protagonizó, junto al desaparecido actor Julito Martínez “La Marca del Zorro” dónde ambos alcanzaron una popularidad sin precedentes, al punto, que mientras se trasmitía los televidentes paralizaban el país para poder disfrutar de la gustada serie, transformada en un fenómeno Nacional, tan famoso y visto como el viaje a la Luna.
Como la vida también tiene su espantosa e inevitable parte oscura, ella perdió a sus dos hijas y eso es lo más duro que le pueda suceder a un ser humano, perdió a su hermana que era médico y a la mamá, se ha quedado sola, nada más tiene dos nietos, entonces en forma envidiable y única, sacó fuerzas para seguir adelante ayudando a sus nietos y a quien lo necesite, en extremo buena amiga y servicial, se siente bien socorriendo a los demás, le gusta, no le importa gastar su tiempo haciendo un bien.
Está grandiosa mujer ha sido distinguida con infinidad de premios y reconocimientos, llevaría mucho espacio mencionarlos todos, el último fue uno, que a mi juicio, desde mucho tiempo atrás merecía e inexplicablemente demoraron en otorgárselo, no obstante, al fin llegó “El Premio Nacional de Televisión” por el trabajo de toda una vida entregado a ese medio, del cuál forma parte de su historia, siendo una figura insigne de la cultura cubana.
Solo resta decir :
¡ Muchas gracias por existir !
AMADA AMIGA,
DIANA ROSA SUÁREZ .