ODALYS FUENTES, LA BELLA CUBANA.

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ODALYS FUENTES, LA BELLA CUBANA.

Esta hermosa mujer llegó a La Habana a finales de los años 40 del siglo pasado, muy joven , una guajirita que a tanto alabarla de su belleza decidió probar fortuna en la capital.
Tocó puertas donde quiera que la mandaron, no se dejaba vencer por los no que recibía, siempre le señalaban lo "verde" que estaba y que necesitaba algún curso de modelaje o actuación, pero eso costaba y ella traía exacto el dinero para sostenerse.
Un día al salir de unas frustrantes gestiones una persona se le acercó y le dijo que en la televisión había un banco para los extras, que siempre hacían falta en algún programa y si tenía suerte la llamaban y allá se fue la muchachita, encontró el banco y allí se sentó.
Una mañana de espera salió el director de un programa y la citó para las 8 de la noche, al fin iba a salir en la televisión, aunque tenía hambre y estaba cansada de tanta espera, salió rápido para el correo más cercano y mandó un telegrama:
" Esta noche a las 8.30 pm salgo en la televisión, mirenme"
Al otro día amaneció rosagante , uno de sus sueños se había cumplido, en eso tocaron a la puerta, era el cartero con la respuesta de la familia:
" Felicidades, te conocimos por los pies"
Así fue, lo primero y único que se vieron fueron sus pies, pero siempre afirmó que " por algo se empieza" pero ya su belleza y talento no pasaron inadvertido, a partir de esta experiencia su carrera tomó dirección a las estrellas, lo mismo como modelo publicitaria que como actriz , en un año de la década de los 50 llegó a ser nombrada la " mujer más bella de Cuba".

LO QUE HACE UNA PROFECIONAL, UNA ANÉCDOTA.

Odalys fue elegida por la Cervecería Hatuey como su exclusiva modelo, la televisión en esos años se hacía el vivo y ella junto con el locutor Manolo Ortega, voz oficial de la cerveza iban cada domingo al estadio de pelota, donde se celebraban dobles juegos y cada cierto tiempo se hacía la propaganda.
Nos cuenta Odalys que los dueños exigían que la cerveza se tenía que ver muy espumosa, pero fría era imposible lograrlo, entonces se congelaba la copa y ella tenía que llenarla de cerveza caliente y beberla hasta el fondo, eso es profesionalidad 100%.
Aún vive Odalys Fuentes, conserva la belleza de quien se supo bellísima, un carácter único y una personalidad encantadora.