NOSTALGIA POR NUESTROS PERROS QUE NO ESTÁN .

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NOSTALGIA POR NUESTROS PERROS QUE NO ESTÁN .

Cuba y los cubanos hemos sido, somos y seremos amantes eternos de los perros y ojo, ahora es que nos inunda esa fiebre que recorre al mundo de las "razas superiores", yo hablo de ese perro faldero, sato o criollo, hijo de mezclas forjadas al calor de la pasión perruna desenfrenada.

Esos perros que hemos enterrado como un familiar más y que llenaron toda una época de nuestras vidas, con el que nos tomamos aquella foto dominguera, él encaramado en una silla y nosotros al lado, de pie con la guayaberita blanca o la bata de muselina y el lazo blanco en la cabeza.
Quien no recuerda al típico guajiro en su caballo , con su tabaco humeante escoltado por dos perrazos criollos huesudo pero que desafían a las mejores alarmas electrónicas de estos tiempos.
Todos hemos enterrado alguno y lo hemos llorado, hoy en La Habana, en toda Cuba pululan hambrientos y abandonados, quizás porque el alma humana se endureció al punto de no sentir el suficiente amor por ellos.
Recuerdo la frase de mi abuelo que siempre hablaba de los buenos tiempos en que "los perros se amarraban con longanizas".
Quiero terminar con la reflexión de una veterinaria que ama profundamente a los perro, la Dra. Naida Mariscal:

" ¿Por que los perros viven menos que las personas?
Aquí está la respuesta:
Siendo veterinaria, me llamaron para examinar a un perro de 13 años llamado Rosty.
La familia del perro esperaban un milagro.Examiné al perro y descubrí que estaba muriendo de cáncer. Le dije a la familia que no podía hacer nada por él y me ofrecí a realizar el procedimiento de eutanasia en su casa.
Al día siguiente, sentí la sensación familiar en mi garganta cuando Rosty fue rodeado por la familia.
El niño de la casa parecía tan tranquilo, acariciando al perro por última vez y yo me preguntaba si entendería lo que estaba pasando. En unos minutos, el animal cayó pacíficamente durmiendo para nunca despertar.
El niño parecía aceptar la transición de Rosty sin dificultad. Nos sentamos por un momento preguntándonos por qué el desafortunado hecho de que la vida de los perros es más corta que la de los seres humanos.
El pequeño dijo: '' yo sé por qué. ''
Yo me sorprendí, nunca había escuchado una explicación más reconfortante que ésta. Este momento cambió mi forma de ver la vida.
Dijo: ''la gente viene al mundo para aprender a vivir una buena vida, como amar a los demás todo el tiempo y ser buena persona, eh?, bueno, como los perros ya nacen sabiendo cómo hacer todo esto, no tienen que quedarse tanto tiempo como nosotros''.
La moraleja de la historia es:
Si un perro fuera nuestro profesor, aprenderíamos cosas tales como:

*Cuando tus seres queridos lleguen a casa, siempre corre a saludar.

*Nunca dejes pasar una oportunidad de ir a pasear.

*Permítete la experiencia del aire fresco y del viento.

*Corre, salta y juega a diario.

*Mejora tu atención y deja que la gente te toque.

*Evita "morder" cuando sólo un "gruñido" sería suficiente.

*En días cálidos, acuéstate sobre la hierba.

Y nunca olvides: "cuando alguien tenga un mal día, quédate en silencio, siéntate cerca y suavemente haz que sienta que estás ahí…”

Este es el secreto de la felicidad que, aunque no nos demos cuenta, los perros nos enseñan a diario…"

Les sugiero…si quieren y van a comenta, solo pongan el nombre de ese perro que una vez tuvieron y por el cuál sientes nostalgia, gracias.