LA DONCELLA DOLIENTE – Rosa Maria Andrade Velasco

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LA DONCELLA DOLIENTE.
Caminaba una noche a la luz de la luna.
En la noche serena, lentamente y sin prisas.
De repente un sollozo irrumpió en el silencio…
lastimero y doliente, y se esfumaron mis risas.
¿Que sera? ¡Yo me dije! Y apresurando el paso continúe caminando y buscando esa voz.
A través de ese llano, y a la luz de la luna…
cual corcel desbocado latió mi corazón.
¡La mire! ¡estaba ahí! desplomada en el pasto.
Bella, frágil y hermosa pero deshecha en llanto.
Trémulo pregunte,__¿ que le pasa mi lady?__
¿Quién osó perturbar su corazón… su mente?
Ella sólo calló, y a la luz de la luna…
su mirada me dio y musitó en la penumbra…
__¡Es mi amor que se fue y me ha dejado sola!__
hundida en el dolor, que me mata y me agobia.
Yo le ofrecí mi mano y le dije sereno…
¡Ya no llores doncella que yo entiendo tu anhelo!
¡Ven y toma mi mano! Ven camina conmigo!.
¡Yo quiero resanar tu corazón herido!
Y así bajo la luna caminamos sin prisas.
Y en su faz vi nacer de nuevo una sonrisa.
La doncella doliente se tomó de ni mano
Yo me sentí feliz…y muy afortunado.
!Pude ver el futuro que pintaba precioso!
Bañando mi existir en la luz de sus ojos.
Escuchando canción que acaricia y abraza…
Y pintando bonito mis grises madrugadas.
La doncella doliente murió ese mismo día.
Y nació para siempre el amor en mi vida.
!Nunca más en sus ojos vertió lágrima alguna!
Sus sonrisas de sol…fueron luz en penumbra.
Rosa Andrade
Maby
Rosa Andrade)