LA CONGA CUBANA Poema Costumbrista

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LA CONGA CUBANA Poema Costumbrista
de Ada Bezos

De embrión africano y raíces eternas
de ritos divinos y antiguas deidades
cautivos trajeron a las nuevas tierras
los ritmos sonoros de años ancestrales.

Noches orilleras de gentes en velo
diablillos que salen, duendes que se asoman…
Desde ya muy lejos se escuchan los ecos
de calles que hierven, cueros que redoblan.

La trompeta ―aguda― solitaria, entona
dando dos, tres, pases ―rompiendo el tumulto.
Como altos peñascos enfilan ahora
esfinges de ébano flotando sin rumbo.

Los cuerpos se mueven con fluidez de arena
los miembros apuntando al suelo impregnado
de Olofi, el Orisha de entidad suprema,
y Orula, que media ámbitos sagrados.

Con bongos del Congo, del “bembé” que añoran
van hipnotizados con ron y tabaco.
Los pañuelos rojos sus frentes adornan
y trajes de blanco que evocan los santos.

Farolas erguidas por cintos ceñidos
súbitos gigantes del cielo apropiados
hombres, mujeres intensos en sus giros,
infantes temiendo sus flecos dorados.

Vienen azotando tumbadoras, quinto,
con bombos, sartenes, y rejas de arado.
Los que con disfraces se lucen brincando
en sus convulsivas marañas de antaño.

¡Julián…muchacho, ven pa’ca!
Muéstrale al padrino tu capa pintá…
que vea que ere negro fiiino… de veldá
…¡y templa eso cuero dale fuego ya…
que pronto la conga se va a comenzá.
… Cuidao en la cumbancha
Si el punzón se asoma ―va a corré la sangre
la revancha es propia,
¡por eso la jara mejor que se pooonga…
Con un solo un planazo… se acaba la bronca!

Van repiqueteando al clamor del toque
zarandeo candente brota de sus venas
y ni un esqueleto resiste el derroche
del compás que excita, provoca, y libera.

¡Mira como arrasan en mar de sudores!
―van codo con codo en largo cortejo―
con los pies marcando medidos temblores
en cutaras rotas, chancletas de viejo.

Cencerros, campanas, alzan el barullo
y cuando altos “vibratos” la trompeta logra
el tumulto alcanza frenesí de cultos
y el vaivén continuo en rapto se torna.

Que no es un paseo, ni solemne canto.
¡Es vida! que nutre terrestres reflejos!
Misteriosa fuerza que atrae a los tantos,
erotismo en brechas de furor y anhelos.

“OYE, OYE, ¡por ahí vienen, oye!
Oye colega no te asustes cuando veas,
Oye colega no te asustes cuando veas,
Al alacrán cortando caña
Al alacrán cortando caña…

” Son cosas de mi país, hermano…
Son cosas de mi país, hermano…”

“¡Pa’l carnaval de Oriente me voy!
¡Pa’l carnaval de Oriente me voy!
Donde mejor se puede gozar…”

Y la conga pasa sin saber el tiempo.
Negros, blancos juntos en su algarabía.
―que el suelo no sabe distinguir sus muertos
y del mismo vientre nacimos un día―.

Cuando en el rebote de los años siento
nostalgia de patria, aliento de memorias…
¡Ayy!… Como quisiera volver a mi pueblo,
¡y ver a mi negro, que de ella hizo gloria!