"Ay Mamá Inés, ay Mamá Inés, todos los negros tomamos café". Por los

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"Ay Mamá Inés, ay Mamá Inés, todos los negros tomamos café". 😉

Por los “siglos de los siglos”, los cubanos han sido acechados por el recuerdo de una pintoresca mujer que figura en el estribillo de un tango congo de la zarzuela «Niña Rita», compuesta por Eliseo Grenet y Ernesto Lecuona .Esta obra musical se estreno en el año 1927 un 29 de septiembre, en la ciudad de La Habana en Cuba, en el conocido Teatro Regina. Interpretada por Rita Montaner.

Dicha obra narra la historia de la negra esclava Mamá Inés, rumbera y bailarina de buena sepa a quien no le faltaba en una mano la taza de café recién colado, y en la otra un tabaco cubano. Y es que, precisamente, se trata de un personaje que refleja la época de la Cuba colonial.

Lo cierto es que, “Ay Mamá Inés, Ay Mamá Inés, todos los negros tomamos café!”, es una canción que persigue a todos los cubanos de dentro o fuera de la isla, joven o viejo y de cualquier color. Pero… ¿quién era esta “Mamá Inés”?

Contarte que, según opinan varios autores, Mamá Inés es un personaje novelesco, muchos lo relacionan con Dolores Santa Cruz de la novela “Cecilia Valdés” autoría de Cirilo Villaverde. Otros, con la Mamá Dolores de “El Derecho de Nacer” de Félix B. Caignet, una novela también exquisita.

El escritor e investigador cubano, Ramón Fajardo, afirma que algunos artículos procedentes de Santa Clara, hablan sobre origen de la negra que da nombre al Tango-Congo. Pero lo cierto es que su existencia todavía resulta un misterio.

Dicen las malas lenguas que Mamá Inés pudo a ver sido una negrita conga que llegó a Cuba en los tiempos de esclavitud africana. Así, los cubanos la imaginan voluptuosa, de cara linda, rumbera, simpática y muy alegre, vistiendo una típica bata larga blanca llena de vuelos, rematada con una tira bordada y pasacintas rojas. En su cabeza, un pañuelo rojo anudado sobre la nuca.

El alcance de esta negra sandunguera, real o imaginaria, ha sido tan grande que los niños cubanos de siempre han incorporado a su inocente juego de cachumbambé, por tradición popular, este estribillo tan pegajoso: “Cachumbambé, la vieja Inés que fuma tabaco y toma café”.

Asimismo, quién no recuerda en los carnavales de La Habana ver a alguna negrita disfrazada de Mamá Inés, que bailaba con sabrosura una conguita en el final del desfile de carrozas y comparsas.

Sin saber si existió o no, Mamá Inés se convirtió en un personaje famoso, que inspiró una de las canciones cubanas más populares y de las más versionadas.

Después de café cubano acabado de colar, marcando el paso al ritmo del montuno de la composición de Emilio Grenet, hermano de Elíseo Grenet, según datos del Dr. Cristóbal Díaz Ayala, autor del libro del Areíto a la Nueva Trova.

Mamá Inés vive con su hija Belén en el barrio de Jesús María, una antigua y humilde sección conocida por La Habana Vieja.
Mamá Inés no pierde de vista ni un minuto a su bella hija Belén, y en otra parte de la misma pieza musical Moisés Simons lo expresa así:

"Ay Mamá Inés, ay Mamá Inés, todos los negros tomamos café".

"Belén, Belén, Belén en dónde estabas metía,
que en todo Jesús María yo te busqué y no te encontré".
Yo estaba en casa e Mariana
Que ayer me mandó a buscar…