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Otra muestra de las locuras del mayor Dictador que ha tenido nuestro en Mundo!
Rosafé Signet, el toro semental que trajo Fidel Castro a Cuba para experimentos genéticos.
Durante los años 70, el entonces gobernante cubano Fidel Castro llevó a cabo un plan agropecuario a nivel nacional que tuvo como objetivo la inseminación masiva de vacas. Sin embargo, para que su idea tuviese éxito, se hacía necesario encontrar un semental perfecto.

Luego realizar una búsqueda por diversos países, a Cuba llegó Rosafé Signet, un robusto semental canadiense de la raza Holstein que había ganado no pocos concursos desde que era solo un ternero en Estados Unidos y Canadá.

Ya no era un toro joven cuando Fidel puso los ojos en él, pero costó la friolera de un millón y medio de dólares, aunque la cifra oficial para los medios de prensa cubanos, fue de 27.000 dólares.

Rápidamente, Rosafé se convirtió en el ejemplar con el que llevar a cabo los experimentos genéticos, llegando a ser el padre de la famosa vaca Ubre Blanca.

Rosafé estaba instalado en las afueras de La Habana, en un establo climatizado rodeado de tres hectáreas de pastos
A Rosafé lo ubicaron en un establo con aire acondicionado en las afueras de La Habana. Allí, en sus alrededores podía disfrutar de tres hectáreas de pasto y hasta música le ponían. Además, tenía a su disposición a un grupo de veterinarios, vaqueros y hasta soldados para cuidarlo.

Tenemos uno de los mejores toros actualmente. El año pasado produjo 22.000 dosis para inseminar, 22.000 pastillas de semen congelado. Eso quiere decir que se pueden inseminar más de 20.000 vacas con la producción de un solo toro. Desde luego, este toro también se puso en aire acondicionado”, dijo Fidel en el acto celebrado un año después de llegar el toro a Cuba.

Fabricio Gómez Campillo fue un artemiseño al que le dieron la tarea de proporcionar al toro el placer necesario para lograr la obtención del esperma. Además se encargaba de alimentarlo y cuidarlo. Este hombre fue trasladado junto a toda su familia a vivir en las cercanías de la finca que se encontraba en el Centro Nacional de Biogenética donde vivía Rosafé.

Fidel ordenó que la persona encargada de masturbar a Rosafé siempre fuera la misma, y que se le instruyera detalladamente sobre este proceso. Esto era; cómo había que coger el pene de Rosafé con ambas manos, cuánta presión se debía ejercer sobre el prepucio, qué intensidad aplicar sobre él, la cadencia y ritmo del “frotamiento” y saber detectar el momento justo en que debía dejar de tocarse el miembro viril del toro para que fluyera su valioso esperma y no se produjera un “touch and back”.

Con el paso de los años fueron cruzados indiscriminadamente los descendientes de Rosafé, logrando con esto que mermara la calidad genética del ganado cubano y debido a esto la cifra de terneros nacionales, que ya de por sí estaba reducida.

Rosafé sufrió un paro cardíaco en medio de una fuerte fatiga muscular, lo cual no se encontraba manera de hacérselo saber a Fidel. Finalmente, le dan la noticia a través de su hermano Ramón Castro, que intentó endulzarle la noticia todo lo que pudo. Se dice que el ex mandatario lloró la muerte del animal, como si se tratase de la propia Lina Ruz.

Carey Linde fue un abogado canadiense que pagó para que realizaran una estatua de bronce del ejemplar y más tarde la donaría a Cuba. Cuando devaló la estatua dijo unas emotivas palabras con las cuales recordó que Rosafé fue el padre del ganado vacuno en Cuba.

Algunos aseguran que Rosafé fue sometido a tantas masturbaciones que murió eyaculando. Además, se dice que Fidel la emprendió contra el personal que se encontraba a su cuidado y hasta relevó de su cargo al jefe de los veterinarios. Sea cierto o no, Rosafé descansa en el panteón de las vacas patrias, junto a Rufina, la heroína de la era espacial, y a su hija, la célebre Ubre Blanca.

Publicación de Rolando E Isabel Blanco Inigo
FUENTE https://www.cubacute.com/2020/06/23/rosafe-signet-el-toro-semental-que-trajo-fidel-castro-a-cuba-para-experimentos-geneticos