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Gonzalo Asencio el “Rey del Guaguancó” Más conocido como Tío Tom es un prolífico

Gonzalo Asencio el “Rey del Guaguancó” Más conocido como Tío Tom es un prolífico autor de sonados y populares guaguancós. El guaguancó no sólo se toca, sino que también se canta y se baila. Sus letras vienen a ser una “crónica social” de la gente humilde, las que vivían (y viven) en las cuarterías o solares; viene a ser la “rumba cantada”, por excelencia. Tío Tom, logró mayorear en todos los elementos del guaguancó; no solamente fue autor, sino que también destacó como cantador, bailador y quinto.

Rumba y guaguancó lograron máxima expresión en las ciudades de Matanzas y La Habana. Dentro de la capital, los barrios de Guanabacoa, Regla, Marianao y Centro Habana se llevaron las palmas. Precisamente el 5 de abril de 1919 en el solar “El Modelo” en las calles de San Rafael y Hospital, en pleno barrio de Cayo Hueso vio la luz nuestro rumbero incógnito. Tuvo varios oficios, pero se puede decir que vivió de rumba en rumba, con la ventaja doble de participar en la fiesta y además ganarse algunos pesos. Otra rumba de su autoría es Siento que me regaña el corazón; con su famosísimo estribillo:
Si tú me lo das, ¿por qué me lo quitas…?

El Tío Tom, señores, sin ninguna duda fue el mejor y más prolífico autor que ha dado Cuba en esa popular variante de la rumba que se llama guaguancó. Podemos aseverar sin temor a equivocarnos que se cuentan por miles los cubanos y extranjeros que han disfrutado con las ya legendarias creaciones del Tío Tom, y sin embargo, pocos fueron los que lo vieron o lo conocieron personalmente, excepto, claro está, las personas allegadas a su círculo más íntimo, formado por músicos de estirpe rumbera.

Hijo de sus circunstancias, el Tío no pudo escapar de las peleas en las que a veces terminaban las fiestas de los barrios habaneros, allí las diferencias se dirimían con puñetazos y puñaladas. Sin embargo, el más grave problema que tuvo Gonzalo Asencio fue por temas políticos, pues era oponente declarado del gobierno del presidente Carlos Prío Socarrás, presidente de Cuba de 1948 a 1952.

El más plagiado, despojado e imitado
Tío Tom
¡Tío Tom soñaba con rumba!

De los autores populares fue sin duda el Tío Tom. Numerosos son los ejemplos de artistas que llegaron a Cuba cantando composiciones “anónimas” o adjudicadas a determinado autor y que resultaron salidas de la pluma del rumbero de Centro Habana. Además era tan grande la cantidad de canciones, creadas por él, que en ocasiones ni las recordaba con certeza, pues no solamente compuso guaguancós, sino también incursionó en otros géneros, como el pregón o temas tradicionales tomados de las creencias africanas. Sin embargo, jamás una composición del Tío le hizo guiños a la grosería ni a la vulgaridad, a pesar de tocar temas tan escabrosos como el machismo, la guapería, el desengaño amoroso o el racismo.

Escribió cantidad de rumbas, y siempre quedará como el mas prolífico de los compositores de este género.
Su rivalidad con Guillermón y sus duelos cantados con éste aun quedan famosos.
Estuvo seis meses en prisión por su guaguancó-protesta "Dónde Están los Cubanos".

El número "Estoy enamorado de ti, igual que de mi tambor" se lo compuso a Silvia que estaba enamorado de él.

Agrupaciones:

Composiciones:
-Tierra Brava
-Caballeros, qué mujer
-Consuélate como yo
-Errante y Bohemio
-Mal de Yerba
-Dónde Están los Cubanos
-Siento que me Regaña el Corazón
-Como tu Sabes
-Bombón
-La Chambelona ("Que Quiere la Niña")
-Los cubanos son rareza
-A la fiesta de los caramelos no pueden ir los bombones
-Si cocinas como caminas

Para cerrar te proponemos el más conocido guaguancó del Tío Tom, que por supuesto has escuchado decenas de veces, y en las voces más populares del género en Cuba, desde Miguelito Valdés hasta Celeste Mendoza:

Consuélate como yo,

Que yo también tuve un amor, y lo perdí…

Y por eso digo ahora, ya yo no vuelvo a querer.

De qué te sirvió el querer

Si a ti también te traicionó como a mí.

Por eso ahora,

Ya yo no vuelvo a querer,

Ya yo no vuelvo a querer,

Ya yo no vuelvo a querer…

Fuente consultada: Del tambor al sintetizador, Leonardo Acosta, Editorial Letras Cubanas, 2014

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