ACABÓ COMO LA FIESTA DEL GUATAO.

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ACABÓ COMO LA FIESTA DEL GUATAO. 👊🏽🙆☺

Siempre que la realidad lo amerita, en la cotidianidad los cubanos solemos decir “esto va a terminar como en la fiesta del Guatao” cuando percibimos el peligro de algún enfrentamiento o “bronca” como se dice en el argot popular. Sobre esta famosa festividad se tienen varias versiones, lo cierto es que sí ocurrió y pasó a ser una de las trifulcas más famosas en la historia de Cuba.

Según cuenta la primera versión, en el pueblito del Guatao en la provincia de La Habana, una señora por todos llamada mamá Kindimba gustaba de organizar pequeños guateques -esas gustadas fiestas populares campesinas-, en su casa los fines de semana. A este espacio concurrían trabajadores de los ingenios azucareros más cercanos. Conversaban unos, otros bailaban y cantaban al compás de algún tambor improvisado o alguna que otra guitarra.

Pero si había un condimento que nunca faltaba en estos festejos era el aguardiente, y precisamente por sus efectos secundarios en una ocasión surgió una controversia bien caliente entre dos trabajadores de diferentes ingenios, estos a la vez tenían dos amigos cada uno y estos a su vez cuatro más, por lo que cuando los improvisados repentistas, en lugar de interpretar la música campesina a través de improvisaciones como solía suceder, decidieron ir de la música a los golpes. Ya se pueden imaginar ustedes cómo acabó la fiesta del Guatao.

Sin embargo, existe una segunda versión de este hecho. Cuentan algunos que en 1896 una sección de 200 soldados, guardias civiles y voluntarios españoles, al mando de un sargento, llevaron a término una terrible e incalificable matanza. Sucedió un día de fiesta en ese mismo poblado, famoso por la cantidad de insurrectos. Se lamentó un saldo de 18 muertos y 32 heridos graves quienes más tarde fallecieron, y aunque ya no acontecen sucesos parecidos en nuestro país, cualquier trifulca puede inspirar el dicho popular: “Terminó como la fiesta del Guatao”.

Según las referencias recogidas en el libro “Mitología Cubana”, del artista multifacético de la isla caribeña, Samuel Feijoó, la fiesta del Guatao se recoge en la memoria del tiempo como un baile celebrado el siglo pasado en ese pueblo habanero. La fecha no se precisa en ninguna de las versiones de la leyenda, pero se afirma que fue un hecho real aquella descomunal riña entre los asistentes al jolgorio.

Un detalle poco difundido refiere que el propio Feijoó conoció a un asistente a ese baile, el cual comentó que una mujer del pueblo, la hermosa Fela Cuesta, había originado el fabuloso combate a puñetazos con sus coqueterías. Sobre esa versión, escribió Feijoó estas décimas, con las cuales termina nuestra reseña:

“Fiesta Famosa”

(fragmentos)

Hubo en el Guatao la fiesta

Más extraordinaria y rara

Cuando allí asomó la cara

Coqueta de Fela Cuesta.

Pronto comenzó una apuesta

Sobre quien bailaba a Fela.

Aquello prendió candela

De volantes «jaquimazos».

Golpeaban rostros «piñazos»,

Mordía a la espalda la espuela.

El griterío despedido

En la medianoche ardiente

De la atropellada gente

Se oyó por lo más tupido

Del monte. El enfurecido

Puño en flor se daba entero.

Por tal revuelto bronquero

De silletazos y muelas

Revolando, quedó Fela

Desmayada en un alero.

Fuente: Celia Arévalo de la Peña | 20 diciembre, 2015