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Durante la visita de Agustín Lara en 1939 lo impacta una muchacha que se había revelado como Estrella naciente en La Corte Suprema del Arte, del Circuito CMQ, y que en esos momentos hacía un poco de todo en la propia emisora: hace la locución, canta y recita en la emisora de Monte y Cárdenas. Se llama Xiomara Fernández; tiene 21 años de edad y es tan bella como tímida. Gaspar Pumarejo, que sería el pionero de la TV en Cuba, los presenta. No han cambiado más que unas pocas palabras cuando Lara expresa su deseo de escribir una canción para que ella la estrene. Xiomara no sabe qué responder, queda sin palabras. Se siente pequeñita ante un compositor de la talla del que tiene delante, pero al fin, con muchas dudas, accede. Lara escribe para ella Cuando me miraste tú, que Xiomara estrena en el Gran Teatro de La Habana, que lleva hoy el nombre de Alicia Alonso, acompañada al piano por el propio compositor. La cantaría luego en teatros de Matanzas y Pinar del Río.
«Toda la gloria fue mía /cuando me miraste tú / toda la gloria fue mía /cuando me miraste tú / se quedó sin luz el día / todo se quedó sin luz /y empezó la vida mía / cuando me miraste tú…» Xiomara Fernández recordaría muchos años después que siempre se sintió fascinada por Agustín; era muy fino y delicado, decía. Le enviaba todos los días un ramo de flores a la CMQ. Ella temió que tanta gentileza llamara la atención y despertara sospechas entre sus compañeros y se lo hizo saber. Él entonces comenzó a enviarle a diario una sola flor con una tarjeta en la que se leía: «Pensando en ti».
Se encontraron varias veces en uno de los bares del hotel Sevilla. Lara le habló de llevarla a México en planes de trabajo, y precisó que podía ir en compañía de algún familiar. A Xiomara el viaje no le interesaba. Lara se tiró a fondo entonces y le propuso matrimonio. Ella dijo no.
Prosiguió Xiomara una carrera ascendente y no demoró en iniciar un noviazgo con José Antonio Alonso, el disputado conductor deLa Corte Suprema, el hombre de las mil novias, como le llamaba la prensa de la época. La boda fue todo un acontecimiento. Contrajeron matrimonio el 1ro. de diciembre de 1940, en el Gran Teatro de La Habana, con la sala repleta de radioyentes y gente de la farándula. Para ver y aclamar a la pareja esperaban fuera cientos de admiradores, entre ellos un piloto que hizo aterrizar su avioneta en el Paseo del Prado, frente al Teatro, para soltar palomas y entregar un ramo de flores a la desposada.